Como ya les hemos contado, las aguas servidas que provienen de la casa se dividen en dos grupos: aguas grises y aguas negras, según sus componentes.

En el caso específico de las llamadas aguas negras, éstas se componen principalmente de excremento y orina que se va por el WC de casas, edificios e industrias; además, contiene algunos químicos inorgánicos y, también, metales pesados y tóxicos.

Pero ¿después de que tiramos la cadena estas aguas se van directo al mar por el desagüe o, por el contrario, sirven para algo? Es decir, ¿se pueden reutilizar? He aquí las respuestas.

¿Cómo se tratan?

Las aguas residuales que utilizamos en casa van a parar a cauces que atraviesan la ciudad. El problema es que cuando no son sometidas a un tratamiento adecuado, pueden ser un potencial foco de enfermedades como el tifus, hepatitis o el cólera, entre otras.

Esto es justamente lo que quiere resolver el Plan de Saneamiento de Aguas Servidas en Santiago, el cual contempló la construcción de tres grandes plantas de tratamiento (El Trebal, La Farfana y Mapocho), para abarcar el 100% de las aguas negras.

El tratamiento de aguas negras es fundamental, ya que elimina contaminantes que pueden perjudicar el medioambiente y la salud de las personas. El proceso busca reducir al máximo sus niveles de materia orgánica, nutrientes, bacterias y parásitos.

Hay diferentes tipos de centrales y métodos, pero en general cumplen las mismas etapas:

  • Preliminar: se eliminan los residuos sólidos fáciles de separar. ?
  • Primario: fase de separación de la materia suspendida mediante procesos mecánicos como la sedimentación, coagulación, cribado, floculación y tamizado.
  • Secundario: reducción de la mayor parte de los contaminantes, a través de la acción de microorganismos desinfectantes de lodos activados, filtros y bacterias.
  • Terciario: se disminuyen al máximo los materiales más difíciles, como sales solubles y metales pesados, además de hacer una limpieza final de los demás.

Usos

Hace algunas décadas era impensado reutilizar las aguas negras. En los últimos años, sin embargo, se ha llegado a ideas bastante interesantes producto de los avances tecnológicos para su tratamiento.

El principal uso de las aguas negras que han sido tratadas es el riego de cultivos con agua que, si bien no es potable (o sea, no se puede beber), está libre de materia orgánica, organismos vivos y elementos tóxicos.

Según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), usar aguas negras en el riego agrícola tiene beneficios: el suelo transforma la materia orgánica de los residuos en fertilizante. Además, funciona como una planta de tratamiento natural, reteniendo las sales y contaminantes.

Por si eso fuera poco, recordemos que mantener la naturaleza limpia es fundamental para la vida animal. Reciclando las aguas negras descienden significativamente las probabilidades de que haya filtraciones de residuos orgánicos hacia el hábitat.

LEER ARTÍCULO COMPLETO