A fines de enero de 2018, el Ministerio de Medio Ambiente nos alegró con una noticia que muchos esperábamos, pero que por fin se hizo oficial: se aprobó la creación de nuevos parques marinos en la zona del Archipiélago de Juan Fernández y del Cabo de Hornos.

Entre los dos nuevos parques sumarán más de 400.000 kilómetros cuadrados de nueva zona oceánica bajo protección oficial. Esto es fundamental para su conservación y para la recuperación de especies que hoy están sobreexplotadas o en peligro de extinción.

Oficialmente, se llaman Parque Marino Archipiélago de Juan Fernández y Parque Marino Mar de Cabo de Hornos, ambos con ecosistemas únicos en el mundo y con una gran variedad de especies marinas y vegetales endémicas. Es decir, que sólo se reproducen en Chile.

Hola, pequeñines. Sí, ustedes estarán protegidos porque habitan en la zona donde se crearán estos dos nuevos parques.

En Biwil estamos más que felices con esta noticia, porque así podrá haber mejor monitoreo de los animales, algas y todos los seres vivos microscópicos que están bajo el mar de estas zonas. Esto nos otorga mayor conocimiento sobre ellos y nos invita a tener mayor conciencia sobre su cuidado.

Archipiélago de Juan Fernández

A no confundirse: éste es el nombre que se le da al conjunto de islas y no sólo a la principal de ellas (llamada Robinson Crusoe). Pues bien, el nuevo parque marino que se creará en esa zona tendrá una extensión de 262.000 kilómetros cuadrados, más una área marina costera protegida que contará con 24.000 kilómetros cuadrados.

La medida administrativa es muy importante, ya que bajo estas aguas existen montes con una biodiversidad profunda única en el mundo, con cerca de 130 especies reconocidas como objeto de conservación.

La biodiversidad submarina es hermosa y muy valiosa para los ecosistemas. Por eso, ¡tenemos que cuidarla!

Lamentablemente, muchas de ellas son muy frágiles: el tiburón mako y la tortuga laúd están vulnerables. El tiburón azulejo está casi amenazado. Las crías del jurel chileno están siendo sobreexplotados… y el atún de aleta azul está en peligro crítico de extinción.

Por eso ¡había que hacer algo! Y aún hay mucho por delante. Entre todos debemos proteger estos ecosistemas marinos, para aprender a compatibilizar todas las actividades humanas (pesca, turismo, etcétera) en armonía con la naturaleza.

Cabo de Hornos

El Parque Marino Mar de Cabo de Hornos tendrá una superficie total de 140.000 kilómetros cuadrados, y contempla los canales y fiordos asociados al Archipiélago Diego Ramírez, los montes submarinos del Paso Drake y los componentes de la biota acuática existente en el área bajo protección.

Por supuesto, las mamíferos más grandes y majestuosos del mar también estarán protegidos.

Esto significa que un extenso territorio chileno quedará protegido, incluyendo áreas de alimentación y reproducción de dos especies de albatros y de dos especies de pingüinos; áreas de alimentación y migración de mamíferos marinos, bosques de kelps (bosques submarinos)  y ecosistemas costeros.

La buena noticia también será para otras especies que han sucumbido a la mano del hombre y su sobreexplotación, y que son únicas de estas aguas, como el bacalao de profundidad y el centollón. Porque, sí, puede ser muy rico… pero hay que ser responsables con su extracción.

Por fin, todos ustedes podrán nadar un poco más tranquilos porque ahora están oficialmente protegidos por Chile.

Otro dato importante: entre los montes submarinos al sur de Diego Ramírez se detectan algunos con 4 mil metros de altitud, y registros de una rica fauna bentónica (es decir, grandes esponjas y corales fósiles).

Según el Ministerio del Medio Ambiente, ésta es la mayor creación de zonas de conservación marina en la historia de América continental, lo que nos pone a la delantera en la conservación oceánica a nivel global. ¡Celebremos, pero también seamos responsables! Siempre.

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