En la Cumbre de Naciones Unidas sobre Medioambiente y Desarrollo, que se celebró en 1992, los científicos de cambio climático ya informaban a los distintos Gobiernos en el mundo sobre las consecuencias del calentamiento global.

Y si bien ya desde entonces se advertían los efectos negativos de este fenómeno sobre los territorios y glaciares, sólo algunos países han legislado para preservar los recursos hídricos. Entre ellos, Chile.

En nuestro caso, el Ministerio del Medioambiente anunció recientemente que la Ley de Cambio Climático y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas (SBAP) serán la vía legal y el ente regulador -respectivamente- a través de los cuales se protegerán los glaciares chilenos. ¡Una excelente noticia!

Los glaciares no sólo son necesarios en nuestro ecosistema, también forman parte de hermosas postales de nuestro país.

Glaciares protegidos

Actualmente, el 83% del área glaciar está protegida en Chile, ya sea porque se encuentran en parques nacionales o bien porque se les ha otorgado la categoría de área silvestre protegida.

Para asegurar la protección del porcentaje faltante, el Ministerio ha anunciado que le concederá las herramientas necesarias al SBAP. Cabe mencionar que esta entidad aún no ha sido oficializada, ya que actualmente está en etapa de proyecto, y se encuentra en discusión en el Congreso.

La mejor herramienta de protección del medioambiente es la existencia de una institucionalidad robusta que tenga los mecanismos adecuados para abordar de manera amplia y multifactorial la diversidad de los ecosistemas”, afirmó la ministra Marcela Cubillos.

Las atribuciones del SBAP tienen como objetivo la conservación de la biodiversidad en todo el territorio nacional. Esto contempla tanto a las áreas protegidas, como aquéllas que no cuentan con esta categoría. Además, la protección abarca a ecosistemas (donde se contemplaría a los glaciares), especies y genes.

Importancia ecosistémica

En Biwil consideramos que ésta o cualquier otra instancia en la que se considere la protección de la biodiversidad es muy positiva.

En el caso de los glaciares, son considerados las principales reservas de agua dulce en el planeta y, por lo tanto, tenemos la obligación de protegerlos. Así podemos asegurar la subsistencia de los ecosistemas y las comunidades humanas.

Además son reservas estratégicas, ya que aportan agua a las cuencas hídricas durante los meses de verano. Y también son la única fuente de recarga hídrica de ríos, lagos y napas subterráneas en zonas áridas y en época de sequía.

Por eso celebramos esta medida que esperamos, pueda concretarse en un futuro próximo. Mientras más áreas protegidas tengamos, más biodiversidad se encontrará a salvo.

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