Ayuda a despertar o estar alerta, quita el frío, acompaña para tomarse un descanso en la oficina y sirve de excusa para juntarse con amigos: el café, la bebida infaltable para la mayoría de los chilenos, celebra en septiembre su Día Mundial, fecha ideal para saber cuáles son sus beneficios y, para quienes no se atreven a explorar sus sabores y variedades, comiencen a hacerlo.

Datos importantes para tener en cuenta, si se considera que en nuestro país consumimos en promedio 2,5 tazas de café al día, y de ellas el 74% es en el hogar y en el trabajo, repartidas equitativamente durante la mañana y la tarde.

A nivel mundial, en tanto, las cifras de la Organización Internacional del Café indican que al menos el 30% de la población consume una vez al día una taza, y durante 2015 la ingesta en el mundo fue de 152,1 millones de sacos.

“El café se obtiene a partir de la infusión de granos de café tostados y una de sus principales características es ser utilizado como estimulante para poder conseguir una mejor concentración, ya que actúa sobre el sistema nervioso central”, indica el nutricionista Edmundo Rodríguez, docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

El café actúa sobre el sistema nervioso central, por lo que sirve para la concentración.

Para el experto, uno de los principales beneficios de esta bebida que, según algunos estudios es tomada más por hombres que mujeres, es que “posee un alto aporte de antioxidantes, los cuales podrían ayudar a evitar daños en la salud cardiovascular”.

Además, para Rodríguez “consumir 1 taza y media o 1 tazón al día, podría relacionarse con un efecto protector de la salud cardiovascular”. Pero ojo con pasarse de lo recomendado, porque “un consumo de 3 tazas o 2 tazones al día, puede producir daños en nuestro cuerpo”.

¡No porque sea rico hay que tomar de más!

Por mucho que nos guste el café, no es bueno tomarlo en exceso. Es que los especialistas señalan que pasarse del consumo ideal puede producir malestares estomacales, dolor e inflamación gastrointestinal.

Incluso se puede producir intoxicación por cafeína “con confusión, dificultad respiratoria, vértigo, aumento de sed y orina, latidos cardiacos irregulares y temblores. Además, consumir de más aumenta los riesgos de hipertensión arterial y tener triglicéridos altos en el largo plazo”, explica Rodríguez.

Consumir 300 ml. al día podría proteger la salud cardiovascular.

Incluso más precaución deben tener quienes tienen la presión alta, personas que sufren problemas al estómago porque irrita la mucosa gástrica, ni para los que padecen insomnio porque es un estimulante. En esos casos, es preferible no consumir café.

Esto porque uno de sus componentes principales es la cafeína, “un compuesto activador del sistema nervioso central que causa vasoconstricción en las arterias, aumentando significativamente la presión arterial”, detalla el nutricionista.

¿Y qué pasa con sus calorías? Los distintos sabores y el tipo de leche que se utiliza las determinan. “El café casi no aporta calorías, pero cada cucharadita de azúcar suma 20 kilocalorías y al agregar leche u otros saborizantes, como crema o chocolate, siguen aumentando”, recalca Rodríguez.

¿Tentado por un café? Considerando un tazón de 355 cc:

  • Expreso o americano: ya que tiene 0 kcal.
  • Café cortado con leche descremada: 6,3 kcal.
  • Café cortado con leche entera: 10,4 kcal.
  • Descafeinado (envasado): 1 kcal.
  • Tradicional: 5 kcal.
LEER ARTÍCULO COMPLETO