Si hay algo que es claro es que en Chile nos encanta el pan. Por algo somos el segundo país del mundo con mayor consumo por habitante, con cifras que bordean los 90 kilos por persona al año.

Y la marraqueta o pan francés (pero, hay que decirlo, cuyo nombre oficial es pan batido) es un producto tradicional de la cocina chilena, con una receta nacida en nuestro país que está siempre presente en las mesas: al desayuno, al almuerzo y a la once.

Por eso, si eres de los que no puede vivir sin este rico pan, pero te preocupa que no sea muy saludable, aquí en Biwil te entregamos algunos datos para que puedas comer con tranquilidad… pero sin exagerar tampoco.

La marraqueta tiene propiedades nutricionales que la destacan positivamente y es muy utilizada como sustituto de la hallulla, las dobladitas o el pan amasado en las dietas que buscan reducir el consumo de grasas y calorías”, sostiene la nutricionista Stefanie Chalmers, docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

Claro, porque según explica la especialista, “a diferencia de todas las otras variedades de pan mencionadas, no es elaborada con manteca y no aporta colesterol ni otras grasas”. ¡La mejor noticia en años!

Chile es el segundo país del mundo que consume más pan por habitante.

El polémico sodio

A muchos les dolió el corazón el año pasado, cuando Indupan Santiago declaró que, con las nuevas exigencias del Ministerio de Salud (Minsal), este pan podría desaparecer de la faz de la tierra,  porque superaba los índices de sodio recomendados por la Organización Mundial de Salud (OMS).

Al final, el nefasto augurio no se concretó. Y aunque nunca es bueno ingerir sodio en exceso -ya que el consumo de sal es nocivo para la salud, por sus efectos en la retención de líquido y la hipertensión arterial-, hay que tener claro que la marraqueta no es el pan con el porcentaje más alto de este elemento.

Además, la receta de la marraqueta tiene menos calorías que la hallulla y el pan amasado.

El pan centeno, cuyos consumidores tienen la expectativa de que favorece más su salud cardiovascular por las propiedades de sus semillas, tiene aproximadamente 560 mg de sodio por unidad de 100 gr”, ejemplifica Chalmers.

Según cuenta, el pan de molde blanco contiene más de 600 mg de sodio en 100 gr. O sea, ambos son similares al contenido de este ingrediente en la marraqueta, ya que según la tabla de composición química de los alimentos chilenos tiene 580 mg.

“El sodio abunda en alimentos que incluso son promocionados para generar un aumento en el consumo de la población, como el queso maduro o queso amarillo, el que en una sola lámina regular aporta más sodio que una porción de pan”, sostiene la especialista.

Y para tener más antecedentes: solo 30 gramos de aceitunas en conserva duplican el aporte de sodio de las marraquetas. “Con estos ejemplos queda claro que la solución no es restringir, sino que aumentar las opciones y la educación en salud”, agrega.

Conclusión: una rica marraqueta no le hace mal a nadie; sólo hay que disfrutarla, pero con moderación, intentando no consumirla con otros alimentos que contienen mucho sodio. ¿Qué mejor que un pan batido con huevo? ¿O con tomate? ¡O con palta! #MejorMoSeguimos…

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