Empanadas, asados, mote con huesillos, terremotos, chicha y choripanes… todas las delicias culinarias de las Fiestas Patrias hacen que la balanza se descontrole y que el exceso de celebración cause estragos en las dietas. Es que entre tanta cosa rica, es difícil decir que no. 😅

Los números son decidoras: en promedio, las personas pueden llegar a subir dos kilos con todo lo que comen en estas fechas, según datos del Ministerio de Salud. Y este año podría ser aún más debido al fin de semana largo.

No nos vamos a poner graves, y no es que nos tengamos que abstener completamente del espíritu dieciochero y quedarnos sin probar nuestras comidas típicas: con seguir algunas recomendaciones de expertos podemos pasarlo bien, sin pasarnos de la raya. ¡Bravo!

A comer rico… ¡y bien!

La empanada no tiene que ser considerada un riesgo para la salud solo por el aporte calórico derivado de su masa o de la preparación del pino que contiene aceitunas, pasas, cebolla, huevo y carne, sobre todo si se consume eventualmente”,Stefanie Chalmers, nutricionista.

Las Fiestas Patrias son una excelente oportunidad para mejorar la educación respecto a la ingesta responsable de preparaciones tradicionales e, inclusive, para mejorar su calidad nutricional”, asegura la nutricionista Stefanie Chalmers, docente de Nutrición y Dietética de la U. del Pacífico.

Por eso, para la especialista “la empanada no tiene que ser considerada un riesgo para la salud solo por el aporte calórico derivado de su masa o de la preparación del pino que contiene aceitunas, pasas, cebolla, huevo y carne, sobre todo si se consume eventualmente”.

Ojo los amantes de esta preparación, que Chalmers da una excelente noticia: con pequeños cambios es posible hacer las tradicionales empanadas más saludables. Pero no por eso hay que comerlas en exceso.

Así, recomienda “seleccionar carne con bajo aporte graso para hacer el pino, no agregar aceite y sal en exceso a la receta, elaborar empanadas con harina integral y rellenas con verduras, y usar una masa delgada reduciendo el tamaño de la preparación, para que sea un acompañamiento o degustación en vez de sustituir un almuerzo saludable”.

Al prepararlas es ideal usar una masa delgada para que las porciones no sean tan grandes.

Mejor horneada que frita

Si se trata de gustos, es difícil llegar a un consenso entre las horneadas y fritas, pero si se trata de elegir la opción más saludable, hay que optar por las empanadas de horno. Es que una frita de tamaño normal aporta alrededor de 273 calorías, 17 grs. de grasa total, 5.1 grs. de grasas saturadas y 279 mg. de sodio.

Una buena idea es elaborar empanadas con harina integral.

En cambio, una empanada de pino de vacuno horneada tiene 256 calorías y 3.8 grs. de grasas saturadas.  Y como en su interior llevan carne y huevos, ¡una excelente doble ración de proteína!

También son preferibles ante el infaltable de todos los asados: el choripán. Es que este último puede llegar a aportar 630 calorías, sumando 12.7 grs. de grasas saturadas, y 1.338 mg. de sodio.

Así que ¡a comer empanadas saludables y a disfrutar de este 18! Y una última recomendación si van a degustar una al almuerzo… hay que tomar una importante decisión: o picoteo o postre, pero jamás comer ambas cosas.

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