Es posible que lo hayas visto en redes sociales, algún blog de salud, en alguna tiendas de alimentos naturales y hasta en los matinales: el aceite de coco se ha transformado en un ingrediente infaltable si se trata de comer rico y tener un estilo de vida saludable.

Se ha ganado esta fama porque sus usos como propiedades son abundantes: desde la preparación de café, hasta smoothies o incluso para cuidar tu piel

El aceite de coco se extrae de la sustancia blanca que se encuentra en el interior de la conocida fruta, la que es prensada en frío para extraer hasta la última gota. Tiene más de un 80% de grasas saturadas, por lo que, al igual que la mantequilla y la manteca:

  • Se mantiene sólido a temperatura ambiente.
  • Se conserva fresco por un tiempo prolongado.
  • Puede ser usado para cocinar a altas temperaturas.

Quemador de grasa

Una de sus principales características es su alto contenido de grasas saturadas, las que, según una investigación publicada por el British Medical Journal, serían inofensivas para el corazón. De hecho, no son las grasas saturadas que comúnmente encontraríamos en alimentos como el queso o la carne, sino que se trata de Triglicéridos de Cadena Media (TCM), que son metabolizados en nuestro cuerpo de forma diferente.

El organismo usa este tipo de triglicéridos para quemar grasa, para la creación de energía. Gracias a esto es posible quemarla más rápido de lo normal, ayudando a perder peso. Incluso, algunos estudios que demuestran que 15 a 30 gramos de TCM al día incrementan el consumo de energía en un 5%.

Salud cardíaca y la piel

El aceite de coco también ha demostrado ser un excelente alimento para mantener una buena salud cardíaca. Sin ir más lejos, se ha usado como ejemplo de ello a una población completa, específicamente la de la isla de Tokelau, ubicada al sur del Océano Pacífico, donde este fruto es protagonista de la dieta autóctona cotidiana.

Un estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition reveló que en esta población no hay evidencia de altos porcentajes de enfermedades al corazón, por lo que es posible afirmar que, contrario a lo que se suele escuchar, la grasa saturada del coco no genera efectos negativos reconocibles.

Por otro lado, la presencia de ácido láurico entre los componentes del aceite de coco ayuda a remover satisfactoriamente bacterias y virus dañinos en nuestro organismo. Por eso, este compuesto entrega beneficios para la salud de la piel y el cuero cabelludo. Además, humecta los tejidos y fibras para cumplir con el nivel graso necesario manteniendo el pelo sano.

Como puedes ver, los beneficios de este extracto son muchos. Ya sea que quieras usarlo por motivos estéticos o simplemente para probar algo nuevo y saludable en la cocina, el aceite de coco no sólo le dará un toque distinto a tus preparaciones, también podrás disfrutar de todos sus beneficios. ¡Pruébalo!

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