La polución es un problema que no sólo afecta a gran parte de Chile, sino que también al mundo… y no estamos exagerando. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 92% de la población mundial vive en lugares donde los niveles de calidad del aire exceden los límites considerados como seguros. Es un número tan impactante como preocupante.

Uno de los países con índices más altos de contaminación es China y es ahí donde surgió una iniciativa para comenzar a disminuirlos, mediante impuestos específicos a las industrias. “La nueva ley hará que los contribuyentes tengan más conciencia ambiental y que las empresas deban actualizar su tecnología y cambiar a métodos de producción más limpios”, aseguró Wang Jinfan, director del departamento de política fiscal del Ministerio de Finanzas.

“El 92% de la población mundial vive en lugares donde los niveles de calidad del aire exceden los límites considerados como seguros”, según la Organización Mundial de la Salud.

En concreto, a partir del 1 de enero del 2018 las empresas deberán pagar USD$0,17 por cada 0,95 kilogramos de dióxido de azufre que emitan, y USD$0,20 por cada kilo de demanda química de oxígeno (que mide los contaminantes orgánicos del agua). Sin embargo, el CO2 no está contemplado en esta ley, lo que significa que los chinos no siempre piensan en todo, considerando que se trata de uno de los gases de efecto invernadero más dañinos para la atmósfera. 😕

Puede que a primera vista parezcan montos pequeños, pero si consideramos los niveles de emisiones que generan las grandes industrias, probablemente esas cifras aumentarán significativamente. Incluso, más allá de lo cuantioso que puedan ser los impuestos, lo cierto es que contaminar ya no les saldrá gratis, lo que debería tener como consecuencia lo que todos esperamos: procesos de producción más limpios y amigables con el medioambiente.

 

La realidad en Chile

Para muchos, el problema de la contaminación es imperceptible, o a lo sumo puede llegar a ser preocupante durante los meses de invierno, en los que generalmente se decretan medidas paliativas, como la restricción vehicular. El asunto se hace aún más evidente durante esas fechas, ya que es cosa de levantar la vista y percatarse de la nube de humo en la que estamos inmersos.

Por eso se hace necesario poner en perspectiva el nivel de daño que causa la contaminación en la salud de las personas. Según la OMS, se producen unos 3 millones de muertes al año relacionadas con la exposición a la contaminación del aire, siendo los niños, mujeres y la población de la tercera edad los más vulnerables.

La organización también asegura que las principales fuentes contaminantes son los métodos de transporte ineficiente, la quema de combustible y desechos en los hogares, las centrales eléctricas y las actividades industriales. O sea, acciones generadas por nosotros, los humanos.

Para acercar esta realidad aún más, verificamos en BreathLife 2030 (una campaña conjunta entre la OMS y la Coalición Clima y Aire Limpio) las estadísticas que arroja Santiago a partir de la contaminación del aire, y aseguran que supera en 2.9 veces el nivel considerado como “seguro” por la OMS.

Santiago supera en 2.9 veces el nivel de calidad del aire considerado como “seguro” por la OMS.

En dicho sitio también podemos encontrar que en Chile se producen 2.822 muertes al año a causa de la contaminación y la enfermedad asociada más común es la cardiopatía isquémica. Es crudo, pero real. Por eso es necesario tomar conciencia, no sólo en los meses de invierno, sino que a lo largo de todo el año. Sumando las voluntades individuales (y gubernamentales, como en el caso de China), creemos que es posible revertir esta situación.

Desde Biwil celebramos la decisión que ha tomado el Gobierno de China, porque se trata de un paso más para combatir los efectos negativos de la contaminación en el ambiente. Nosotros, a miles de kilómetros de ellos, estaremos tomando nota… Porque acá tenemos casi el mismo problema. ¿Podremos llegar algún día a cobrar por las emisiones contaminantes? O mejor aún ¿podremos dar paso a una producción totalmente limpia? Soñar no cuesta nada. 🙌🏼

LEER ARTÍCULO COMPLETO