Cada cuatro años, en Chile se realiza la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte, cuya versión más reciente, que data de 2016, arrojó un resultado tan nefasto como sorprendente: solamente el 31,8% de los chilenos practica algún deporte.

En cambio, el 68,2% restante, no lo hace… porque no tienen tiempo, por problemas de salud o por la edad. Y algo mucho peor: el argumento de muchos de ellos es, simplemente, porque no les gusta, por flojera o por aburrimiento.

Estos resultados cobran más relevancia con la celebración del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, que se conmemora el 6 de abril, una fecha especial para Biwil porque amamos el deporte, ya que mejora la calidad de vida.

Y aunque según la encuesta el porcentaje de población sedentaria ha disminuido 2,6% desde 2012 y 7% respecto de 2006, todavía quedan muchos chilenos que no hacen deporte y no saben todo lo bueno que se están perdiendo.

Si estás dentro de ese grupo y no quieres hacer ejercicio porque te aburres, pese a saber que mejora el sistema inmunológico, tal vez te podemos motivar contándote sobre una actividad donde ejercitas pero, a la vez, lo vas a pasar bien: la hidrogimnasia.

Como el cuerpo pesa menos en el agua, las articulaciones y la columna se relajan.

Más livianos en el agua

La hidrogimnasia es ideal para todos quienes no gustan de la presión de una rutina de ejercicio. Esto porque al estar dentro del agua temperada es como una actividad divertida de recreación, donde prácticamente no se siente que estás haciendo gimnasia.

Nicolás Ortega, profesor de educación física del gimnasio Hard Candy Fitness explica que “si alguien nunca ha hecho deporte, ésta es una opción muy buena para empezar porque la puede practicar todo tipo de personas: mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, de toda contextura física, o quienes vienen a rehabilitación”.

¿Y por qué está indicada para todo el mundo? “Porque hacer ejercicios en el agua no genera impacto en el cuerpo. Es una actividad aeróbica donde no hay impacto del peso corporal, cuidando sobre todo la zona de las articulaciones y la parte muscular, sin generar lesiones a nivel óseo”, responde el profesional.

Como nuestro cuerpo pesa mucho menos en el agua, las articulaciones y la columna se relajan pues los músculos que intervienen en la postura y el apoyo no se contraen. Eso sí, el profesor advierte que “quienes tengan hipertensión o diabetes deben ser más cuidadosos, porque al estar en agua caliente podría subir su presión”.

Ortega cuenta que en este deporte se trabaja más intenso que en la gimnasia aeróbica, pero se siente menos porque dentro del agua hay una sensación de ingravidez, En otras palabras, es como no darse cuenta de que estamos haciendo ejercicio.

Este deporte es una opción para empezar, porque está indicado para todo tipo de personas.

Saber nadar

El agua estimula y activa la circulación sanguínea y ayuda a ejercitar toda la musculatura, debido a que todos los músculos de nuestro cuerpo intervienen en el ejercicio de flotar. Por eso también proporciona mayor elasticidad.

Para los que sienten miedo del agua, no se preocupen: para practicar este deporte no es necesario saber nadar, ya que lo ideal es que las clases se realicen en piscinas de máximo 1 metro y 40 centímetros de profundidad.

Además, Ortega asegura que “como se ocupan aparatos como pesas y flotadores de tallarines para aumentar la resistencia o intensidad en ciertos ejercicios, esto ayuda a generar más flotabilidad en las personas; por ejemplo, para hacer abdominales”.

Sobre la periodicidad ideal para buenos resultados, el profesor dice que se debe practicar unas tres veces a la semana, porque “el cuerpo se adapta a un estímulo mayor y genera cambios como aumentar masa muscular y resistencia cardiovascular, bajando los niveles de grasa”.

Por eso, si quieres cambiar tu estilo de vida mejorando tu salud y pasándolo bien, ¡anímate a conocer la hidrogimnasia!

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