Todo lo que hacemos en la vida cotidiana tiene un impacto llamado huella de carbono. Ésta corresponde al conjunto de emisiones, directas o indirectas, de gases contaminantes a la atmósfera (lo que contribuye al calentamiento global y, por consiguiente, al cambio climático).

Hoy es posible cuantificar esa huella gracias al concepto de dióxido de carbono equivalente (CO2eq), unidad de medida conceptual que corresponde al conjunto de emisiones asociadas al funcionamiento de una máquina, un aparato, proceso productivo, etcétera.

En el caso de las personas, el cálculo del CO2eq se realiza sobre la base de sus hábitos cotidianos de vida: entre otros factores, qué tipo de energía consume, si es eficiente en términos energéticos, qué come, qué calefacción usa, como se transporta, cómo se viste.

Un estudio práctico

Dos investigadores se propusieron cuantificar la huella de carbono promedio de las personas, para determinar cuáles son los hábitos más contaminantes. De este modo, llegaron a la conclusión de que, si se evitan, le estaremos dando un respiro a nuestro planeta.

Seth Wynes y Kimberly Nicholas publicaron The climate mitigation gap: education and government recommendations miss the most effective individual actions (“La brecha en la mitigación del clima: las recomendaciones educacionales y gubernamentales olvidan las acciones individuales más eficaces”).

La gran conclusión del estudio es que la reducción de la huella de carbono anual es de alto impacto si cada uno de nosotros:

1️⃣ Cambia la dieta, reemplazando la carne por verduras: Wynes y Nicholas aseguran que una dieta basada en plantas podría reducir 0,8 toneladas de dióxido de carbono equivalente al año.

Si tienes ganas de comenzar un cambio en tu estilo de vida, podrías dar paso a una dieta basada en vegetales. Así ayudarás a disminuir tu huella de carbono. 

2️⃣ Usa energías renovables en vez de convencionales: en los países donde el suministro energético es a base de ERNC las personas evitan la emisión de 1,5 toneladas de CO2eq anualmente.

La generación eléctrica a través de paneles solares es una buena alternativa para el bolsillo y para el medioambiente, pues reduce 1,5 tCO2eq al año.

3️⃣ Deja de viajar en avión (o, por lo menos, disminuye su frecuencia): si los viajes se redujeran a cero, una persona estaría evitando la emisión de 1,6 toneladas de CO2eq al año.

Andar en avión es muy práctico, sobre todo para recorrer grandes distancias. Pero ¡ojo! deja una huella de carbono muy alta.

4️⃣ Deja de usar el auto y prefiere otros medios de transporte (más limpios): el ahorro anual de dióxido de carbono equivalente sería de 2,5 toneladas.

Trata de andar menos en auto y muévete en medios de transportes sustentables. La bicicleta es uno de ellos: nos lleva a todos lados y, además, sirve para ejercitar y despejar la mente.

5️⃣ Tuviera un hijo menos: la estimación se hace asignando el 50% de las emisiones futuras (ficticias) de ese hijo a cada padre, lo que da un ahorro de… 60 toneladas de CO2eq al año.

El estudio plantea que la acción concreta más efectiva para disminuir la huella de carbono personal es tener menos hijos.

Sabemos que no es fácil adoptar estas medidas, pero lo importante es empezar a tomar conciencia de que las emisiones existen y que sí es posible hacer cosas concretas para disminuirlas.

Y, bueno, en caso de que no puedas siempre tendrás otras opciones más al alcance de la mano o, incluso, puedes comprar bonos de carbono (también  cuando tengas que viajar en avión). Así que no hay excusas: ¡disminuye tu huella de carbono!

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