Hace tiempo que en Chile nos estamos acostumbrando a disfrutar de iniciativas urbanas que buscan construir una ciudad más entretenida y, sobre todo, más amigable con las personas.

En Biwil te hemos contado de algunas que nos parecen dignas de imitar en otras ciudades que no sean Santiago. Algunas de ellas, por ejemplo, son las plazas de bolsillo, el renovado Paseo Bandera o, ahora último, la invitación a realizar un malón con tus vecinos en plena calle.

Hoy queremos presentarte otra idea que también promete devolver los espacios públicos a los ciudadanos, a través de intervenciones en las que se recupera una zona y se convierte en un lugar de encuentro y de esparcimiento. Hablamos de los parklets.

Ejemplo de un pequeño parklet instalado en plena calle.

Características

Se trata de pequeños lugares deshabitados (perdidos), habilitados temporal o definitivamente para que la gente pueda disfrutar de una pausa en medio de la ciudad. Para esto, cuentan con mobiliario ad hoc y con servicios tales foodtrucks aledaños, conexión a energía eléctrica y a señal de WiFi.

Por lo general, los parklets son instalados donde antes había estacionamientos. Este hecho en sí mismo se transforma en todo un símbolo de una forma distinta de pensar y hacer ciudades, con menos cabida para los autos y más importancia para los peatones.

La idea es que cuenten con infraestructura cómoda.

La idea es que en estas zonas intervenidas haya acceso universal (para personas en situación de discapacidad) y también se puedan integrar infraestructura y servicios complementarios, tales como:

  • Bicicleteros, para que las personas puedan hacer una pausa y estacionar su bicicleta mientras descansan en el parklet.
  • Bibliotecas: pueden ser donadas por alguna institución o comunitarias. Así las personas pueden distraerse junto con un buen libro.
  • Cafeterías: o algún lugar donde comer algo a la pasada mientras se reanuda la marcha hacia el lugar de destino.
  • Mesas: para que las personas, si lo desean, puedan sentarse a trabajar con un computador.
  • Instalaciones artísticas: en algunas ocasiones pueden dar cobijo a artistas emergentes o locales que quieren mostrar su obra a la ciudadanía.
  • Intervenciones de paisaje: es común que también haya apuestas de paisajismo, muy en concordancia con mejorar la calidad de vida a través de una ciudad más verde.
Otro ejemplo de un parklet en el extranjero.

¡Buena idea!

Los parklets nacieron en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, pero rápidamente se han ido multiplicando por el mundo. Es así como ahora es frecuente verlos en diferentes ciudades del mundo, tales como Montreal y Quebec (en Canadá)… y ahora también en Santiago de Chile.

Sí, porque a contar de 2017 es posible encontrarse con algunas de estas intervenciones urbanas en algunas calles del centro. Por ejemplo, en octubre pasado hubo un parklet que se ubicó provisoriamente en pleno Barrio Yungay, para que sus vecinos pudieran detenerse a disfrutar de un momento agradable, en el contexto de  la Fiesta de la Primavera.

El parklet ubicado en Barrio Yungay, con motivo de la Fiesta de la Primavera 2017.

La idea surgió de la empresa Parklet Chile, la que además se hizo cargo de habilitar otro recinto similar en el corazón del barrio San Diego, en Santiago Centro. Este último es permanente, y cuenta con variados servicios, tales como sillas, electricidad, conexiones USB y WiFi. Además, tiene un bicicletero, para facilitar la estadía.

Uno de muchos

Según sus organizadores, se eligió este barrio en el centro de Santiago porque había un espacio subutilizado, debido a las obras del Metro… y se estaba usando como un estacionamiento sin regularizar. O sea, más y más autos en un lugar donde circula mucha gente.

Entonces pensaron ¿por qué no devolvérselo a los peatones? ¿Por qué no darles un espacio para que puedan descansar y se sientan cómodas mientras hacen sus compras en uno de los barrios más comerciales de Santiago? Y así surgió la iniciativa, en conjunto con la municipalidad y la Corporación de Fomento de la Producción.

El parklet del barrio San Diego. Foto: Biwil.

Una excelente noticia es que, en el caso específico de este parklet de San Diego, la construcción está hecha sobre la base de materiales reciclados. Y como si esto fuera poco, cuenta con paneles fotovoltaicos para generar la electricidad necesaria para el funcionamiento de luces y enchufes. ¡Se pasó!

Con iniciativas como éstas vamos generando ciudades más humanas, más vivibles. La idea es que estos recintos se repliquen por todo Chile y el mundo, para que tengamos mejores experiencias al ocupar los espacios públicos… que son de todos.

[Fotos: redes sociales y sitio web de Parklet].

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