Hace casi un año y medio publicamos una infografía que se titulaba igual que esta nota: “¡No más pajitas, por favor!”. Lo que en su momento fue un éxito en redes sociales, también sirvió para generar conciencia sobre el uso indiscriminado de estos utensilios de plástico.

Muchos se dieron cuenta de que, en verdad, las bombillas de plástico son innecesarias; porque si queremos tomar agua, un jugo, una bebida o incluso un trago… podemos hacerlo directamente desde el vaso o la botella. ¡No nos va a pasar nada!

Y, bueno, si aún no te acostumbras o si te parece poco higiénico, una solución es ocupar bombillas reutilizables, fabricadas de otros materiales; por ejemplo, de acero inoxidable (como la que se usa para tomar mate), de papel o, incluso, de cuescos de palta.

Lo importante es que existen opciones más sostenibles y que cada vez que las elegimos estamos haciendo un gran aporte a la lucha contra el plástico. ¡Son pequeños cambios en la conducta cotidiana, pero que tienen un gran impacto positivo en el medioambiente!

El mensaje es bien claro: ¡chao bombillas, no las necesitamos! Foto: Ministerio del Medio Ambiente.

#ChaoBombilllas

Menos mal que las empresas están tomando medidas para disminuir el uso de plástico. Por su parte, los Gobiernos también están preocupados por la crisis medioambiental generada por las bombillas plásticas y, por lo mismo, están actuando ahora ya.

En el caso de Chile, el Ministerio del Medio Ambiente acaba de firmar un acuerdo con la organización Lonely Whale, para terminar con uso indiscriminado de bombillas de plástico a través de una campaña masiva de concientización llamada Chao bombillas.

La propia ministra de la cartera, Marcela Cubillos, se reunió con Adrian Grenier, uno de los cofundadores de esta ONG, quien también es embajador de la ONU y actor de taquilleras películas (Inteligencia Artificial, El diablo viste a la moda y Entourage).

Adrian Grenier, además de actor y buzo, es activista de causas medioambientales. Foto: Ministerio del Medio Ambiente.

Fue ahí donde aprovecharon para firmar el acuerdo, que será una adaptación local de la campaña Stop Sucking, realizada en Estados Unidos con tanto éxito que incluso algunas ciudades como Seattle, lisa y llanamente, prohibieron el uso de bombillas plásticas.

¿Por qué son tan malas?

Aparte de ser innecesarias, las bombillas de plástico son muy dañinas para el planeta, pero, específicamente, para los ecosistemas marinos. Acá te damos 5 razones por las cuales hay que eliminarlas de nuestra vida:

1️⃣ Están fabricadas de materiales no biodegradables: esto significa que tardan cientos de años en deshacerse en condiciones naturales. Por lo tanto, sólo generan más desechos.

2️⃣ Su fabricación demanda mucha energía: en general, las plantas que las fabrican utilizan fuentes tradicionales de energía, lo que consume muchos recursos naturales y emite gases contaminantes a la atmósfera.

3️⃣ Son ocupadas sólo una vez: esto es una de las peores características, ya que el tiempo estimado de uso es tan corto… y luego se convierten en desecho. ¡Un gran daño ecológico!

Queremos mares libres de plástico, donde las especies puedan vivir tranquilamente. ¡Hagámoslo posible!

4️⃣ Llegan a las orillas de las playas y al mar: como no son biodegradables, se acumulan en los cauces de agua y, finalmente, llegan al mar. Allí se acumulan, dañando los ecosistemas.

5️⃣ Dañan y matan la fauna marina: lamentablemente, muchos animales confunden el plástico de bombillas y bolsas plásticas con alimento, poniendo en peligro todo el ecosistema.

Por todo eso, estamos felices de que también en Chile más personas tomen conciencia y ayuden a hacer grandes cosas por el planeta… sólo con pequeños cambios en la rutina. ¡Chao, bombillas!

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