En plena subida, en el acceso por Pedro de Valdivia Norte.

El Parque Metropolitano (ParqueMet) ofrece panoramas muy diversos: piscinas, zoológico, funicular, teleférico y restaurantes son algunas de las alternativas que podemos elegir a la hora de visitar el Cerro San Cristóbal (como también es conocido). No por nada es el cuarto parque urbano más grande del mundo, con más de 700 hectáreas de extensión.  

Teniéndolo tan cerca y con tantos lugares para recorrer, ¿cómo no ir a visitarlo y aprovechar de capear el calor del verano? 🙌🏼  Además, la mayoría de las alternativas que ofrece el parque conllevan actividad física, disfrutar de la naturaleza, romper con la rutina y despejarse por un buen rato.

Ya les he contado mis experiencias en bicicleta yendo a trabajar y probando el Mapocho Pedaleable. O sea, pueden intuir que mi panorama en el Parque Metropolitano también tiene que ver con la bici… 😄

En cuanto empiezan los meses con buen tiempo, espero los fines de semana para tomar la bici y mis accesorios de seguridad para adentrarme cuesta arriba en el cerro. Como spoiler les puedo contar que el esfuerzo y el cansancio en las piernas vale la pena en un 100%, porque a medida que más avanzo, el paisaje se vuelve más hermoso, mientras me beneficio de todo lo bueno que tiene andar en bicicleta.

Difícil, pero no imposible

Yo abajo, el teleférico arriba.

No hay que ser un ciclista profesional para subir el cerro, pero sí hay que tener un buen estado físico. El nivel de inclinación del camino se siente desde el comienzo, y al cabo de unos minutos la respiración empieza a agitarse y de a poco las piernas se van sintiendo más pesadas. Lo bueno es que mirando alrededor, uno se da cuenta de que todos están en la misma situación, entonces se forma un ambiente en donde se mezclan las ganas de subir, disfrutar el paisaje y hacer deporte. Todo junto.

Llegué, como de costumbre, un sábado por la mañana hasta los pies del cerro, específicamente hasta la entrada que está en Pedro de Valdivia Norte. Me parece que es una subida más amigable, porque no es tan inclinada como la que está por Pío Nono. Así que es ideal si es que acaso van por primera vez o están recién empezando.

El camino es irregular, no piensen que es todo el rato una subida pesadísima. De hecho, hay partes en que la inclinación es más leve, por lo que es posible pedalear más tranquilo y recuperar el aliento. Puede ser el momento propicio, además, para tomar agua (porque obviamente tienen que ir con su botella o caramagiola con agua bien helada).

El ParqueMet es un mirador por definición propia, y encontrarse con postales de la ciudad desde las alturas forma parte del recorrido. Personalmente, recomiendo uno en particular: El Hundimiento. Tiene una vista privilegiada hacia el sector sur-oriente de Santiago. En los días despejados (y sin contaminación) es posible ver nítidamente cada edificio y las avenidas principales de la ciudad. Definitivamente es una de mis paradas favoritas del trayecto.

Esta es la hermosa vista desde el mirador El Hundimiento. ¡Qué lindo se ve Santiago desde acá!

Todo lo que sube…

Después de unos 23 minutos pedaleando cuesta arriba, al fin logré mi objetivo: llegar a la cumbre. Es por lejos el mejor momento de la aventura, pues es posible sentir la satisfacción de haber logrado llegar hasta lo más alto y el premio es una vista impagable. Y, por supuesto, un rico, heladito y reponedor mote con huesillos (los venden en los kioskos que están en la zona de descanso 😌).

Después de contemplar Santiago desde unos 300 metros de altura, tomar aire e hidratarme, inicié el regreso. En esta parte hay que tener especial cuidado y mantener la mano en el freno en todo momento, porque la inercia podría hacernos alcanzar una velocidad tan alta, que nos haría perder el control de la bicicleta, provocando un accidente.

Bajando con la precaución necesaria, se puede disfrutar del aire fresco y de poder avanzar sin necesidad de pedalear (porque ya pedaleé lo suficiente, ¿no creen?). Por eso, hay que aprovechar bien los cortos cinco minutos que dura el trayecto de vuelta.

Un incentivo extra para subir: el sábado desde las 9:00 hasta las 13:30 horas no se permite el ingreso de autos al cerro; por lo tanto, las vías son exclusivas para ciclistas y peatones. Mientras, el domingo esta medida rige hasta las 11:00 horas y, además, sólo se habilita el acceso por Pío Nono para vehículos.

Y bueno, si creen que la subida se les puede hacer muy pesada, también está la opción de hacerlo en teleférico metropolitano, recientemente reinagurado 😂. En este medio puedes subir tu bicicleta en menos de cinco minutos, por menos de $2.000 👌🏼 O bien, otra alternativa para disfrutar del paseo, sin cansarse, pueden ser las bicicleta eléctricas.

LEER ARTÍCULO COMPLETO

Comentarios

comentarios

Publicación anteriorUn paseo BBB a la playa: bueno, bonito y barato
Siguiente publicaciónA romper el chanchito: ¡un nuevo auto eléctrico llegó a Chile!