No nos acusen de estar siempre mirando para afuera, pero ¿cómo no vamos a aplaudir esta brillante idea llegada directamente desde el país de los mejores quesos del mundo?

Se trata de una iniciativa aprobada en el Parlamento francés, en el contexto de la Ley de Transición Energética para un Crecimiento Verde: un marco legislativo para impulsar medidas que promuevan el desarrollo sustentable, como la construcción de la carretera solar de la que te hablamos hace un tiempo. ¿Recuerdas?

La Ley de Transición Energética para un Crecimiento Verde fue adoptada en 2015, con el objetivo de mitigar el impacto del cambio climático.

En concreto, la ley determina que los utensilios de plástico como vasos, platos o cubiertos deben estar fabricados con un mínimo de 50% de sustancias biodegradables: por ejemplo, con almidón, bambú, arroz o fécula de papa.

Esta indicación a los fabricantes es muy importante para la salud del planeta, pues permite disminuir la cantidad de basura que contamina los suelos porque no se degrada rápidamente. De hecho, éste es un gran problema medioambiental, porque la sociedad cada vez genera más residuos domiciliarios.

Una triste consecuencia de este colapso de los vertederos o rellenos sanitarios es que el plástico que no se recicla o no se reutiliza es arrojado al mar (cerca de ocho millones de toneladas al año), lo cual daña irremediablemente el ecosistema marino y a las comunidades costeras.

Por eso en Biwil celebramos esta noticia. Al mismo tiempo, esperamos que la medida, que en Francia entra en vigor a contar del año 2020, sea imitada por la mayor cantidad de naciones en el mundo, incluyendo a Chile.

No es lo único

La conciencia ecológica del Estado francés, plasmada en esfuerzos por transitar hacia una vida más sustentable, también queda de manifiesto en otra ley relacionada con la regulación del plásticos en productos de uso cotidiano.

Hablamos de la prohibición total de las bolsas de plástico para envolver o sellar alimentos que se venden en los supermercados. Por ejemplo, frutas y verduras, queso cortado, carnes rojas, cecinas o pescado.

Según la Asociación Francesa de Salud y Medio Ambiente (ASEF), 150 vasos de plásticos son desechados cada segundo en el país, lo que suma 4.730 millones al año. De ellos, sólo el 1% son reciclados.

Con eso, a contar el 1 de enero de 2017 sólo podrán ser utilizados los envases ‘de base biológica’,  tales como papel, cartón o los llamados bioplásticos, hechos de resinas vegetales.

Según el Ministerio del Medioambiente, Energía y Mar de Francia, incluso antes de que la normativa comience a regir, ya hay varias empresas que están fabricando bolsas de plástico de base biológica: Limagrain, Bagherra, Styl-Pack, entre otras.

La cruzada francesa que encabeza la máxima autoridad del Ministerio, Ségolène Royal, también contempla la creación de una coalición internacional contra bolsas y residuos de plástico. Esta idea fue planteada por la ministra en la Conferencia del Océano, que se celebró en Washington, Estados Unidos, el pasado 16 de octubre de 2016.

Y, lean bien, según la información oficial del Ministerio hay varios países que estarían de acuerdo en unirse a esta alianza. ¿Algunos de ellos? Marruecos, Mónaco, Australia… ¡y Chile, Chile lindo, lindo como un sol! En Biwil ya estamos cruzando los dedos para que esto sea una pronta realidad. ✌️🏻

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