Aunque cueste reconocerlo, nuestro lugar de trabajo es donde vivimos la mayor parte del día. Por eso, es importante visibilizar los riesgos psicosociales que podrían estar afectando a nuestra salud en el ámbito laboral.

La legislación chilena regula todo lo relacionado con accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales, que tienen que ver con los aspectos fisiológicos por causa de la postura, movimientos repentinos, exposición al ruido, etc. (tendinitis, hipoacusia o lumbago, por ejemplo).

Sin embargo, se ha descubierto que el trabajador está expuesto a condiciones psicosociales que también podrían afectarlo directamente en su salud mental y física: dolor crónico, colon irritable, cefaleas tensionales y problemas músculo-esqueléticos de cuello, hombro y espalda.

Es por eso que en 2013 se aprobó un instrumento que evalúa las medidas para la prevención de riesgos psicosociales (ISTAS 21). Desde ese año, entonces, este factor es medido en las empresas.

trabajdores
En todos los trabajos, ya sea de oficina o donde hay que realizar mayor esfuerzo físico, los trabajadores están expuestos a factores psico-sociales que afectan su salud emocional y psicológica.

El trabajo mismo

Los factores psicosociales en el ámbito laboral hacen referencia a situaciones y condiciones propias del trabajo. También, al contenido del trabajo y la ejecución de la tarea… y que tienen la capacidad de afectar, positiva o negativamente, el bienestar y la salud (física, psíquica o social) del trabajador y sus condiciones de trabajo.

reunion de trabajo
A veces, las personas sienten que tienen demasiada carga de trabajo, lo que provoca un cuadro de ansiedad o de estrés negativo. ¡Ese es un importante factor de riesgo que hay que atenuar!

Por ejemplo, en algunos trabajos ocurre que la carga laboral es demasiada, por lo que la persona nunca puede estar al día con sus tareas. En otros, deben tomar decisiones difíciles todo el tiempo. O también es común que las labores mismas impliquen un desgaste emocional importante.

Si estas exigencias psicológicas son sostenidas en el tiempo, y no existen factores protectores en la organización y en el trabajador, éste podría verse afectado negativamente.

Un trabajo con sentido

Otro factor que puede repercutir en la persona es cuán activa se siente respecto del trabajo que realiza, si puede manejar los tiempos y organizar las actividades que debe desarrollar.

Asimismo, es fundamental que le haga sentido el trabajo que desarrolla; es decir, saber que lo que está haciendo es importante dentro de la organización y que se sienta parte de un todo mayor. Así podrá existir una motivación para levantarse en la mañana a cumplir con los deberes laborales.

En este sentido, para un trabajador puede resultar muy gratificante tener posibilidades de crecimiento dentro de su empresa, pues esto es visto como un nuevo desafío. Esto le ayuda a sentirse más competente en las tareas que realiza, lo que se traduce en un factor protector muy importante.

doctores
Independientemente del trabajo, es esencial que quien lo desempeña sienta que “le hace sentido” lo que está realizando. Esto le infundirá más energía y ánimo, lo que resulta ser un factor que promueve la salud emocional.

Relación con otros

La relación entre trabajadores y sus jefaturas es otro factor a considerar. Por ejemplo, cuando hay instrucciones poco claras o contradictorias, o cuando hay asignación de labores que no corresponden al cargo: todo eso genera confusión y conflicto. Si a esto sumamos una jefatura autoritaria, es difícil acceso y de pocas habilidades comunicativas… el riesgo aumenta.

Por su parte, ¿qué rol juega la relación con los compañeros de trabajo? Al igual que los otros aspectos mencionados, ésta puede afectar positiva o negativamente, hasta convertirse en un un factor protector o en un riesgo psicosocial, respectivamente.

Un soporte muy importante para todos es contar con el apoyo de los colegas, tanto  en lo laboral y lo emocional. Además, tener buena comunicación para compartir alegrías y dificultades. Por el contrario, si hay un trabajo hostil o competitivo entre los compañeros, claramente habrá una afectación negativa.

Un soporte muy importante para todos es contar con el apoyo de los colegas, tanto en lo laboral y lo emocional. Además, tener buena comunicación para compartir alegrías y dificultades.

Otros factores

La estima también juega un rol importante. Es decir, sentirse valorado y reconocido en lo laboral. A veces, hay trabajadores y jefaturas que no dan valor a un merecido reconocimiento; pero eso es un error, porque los seres humanos necesitamos de la valoración de nuestro trabajo, saber que lo estamos haciendo bien.

Es muy importante sentirse cómodo en el lugar de trabajo. La valoración por el trabajo bien hecho puede ser un factor clave para lograrlo.

Por último, mencionaré la doble presencia o, en otras palabras, el hecho de que la mente no esté 100% concentrada ni dispuesta para el trabajo. Esto puede ocurrir porque hay muchas tareas domésticas sin resolver, un familiar está enfermo o cuando no se cuenta con redes de apoyo para enfrentar imprevistos. Si esto es sostenido, será factor de riesgo alto y podría afectar en algún momento nuestra salud física y/o psicológica.

Hay empresas donde ya se ha aplicado la encuesta para evaluar en qué nivel se encuentran los riesgos psicosociales. Es importante estar informado al respecto, pues la idea es que, si existiesen riesgos altos, se implementen medidas que ayuden a disminuir o eliminar sus efectos.

Del mismo modo, las empresas tienen la obligación de reevaluar cada cierto tiempo, dependiendo de los resultados de la primera encuesta. Así se favorece la salud ocupacional.

Hay que ser propositivos y tomar conciencia de lo que cada uno puede hacer y ser un vigilante activo de los factores de riesgo presentes en su organización.

Todos cumplimos un rol, ya sea como trabajador o empleador y, desde ahí, cada uno debe ser protagonista en la construcción de mejores lugares para trabajar. No se trata de culpar a otros, sino que ser propositivos y tomar conciencia de lo que cada uno puede hacer y ser un vigilante activo de los factores de riesgo presentes en su organización.

Nuestra salud no es un juego y debemos promover la calidad de vida en todos los ámbitos. No sólo en nuestros tiempos libres, sino en todos los entornos donde transcurre gran parte de nuestra vida.

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Fabiola Silva Allende
Psicóloga de la Universidad de Chile, con un postítulo de Psicología Transpersonal (IFTI) y dramaterapeuta (Edras Chile).