En Chile nos gusta compararnos con otros países, para ver cómo estamos en los ránkings mundiales. En este caso, te contaremos cómo es la producción y utilización de energía biomásica y cuáles son las principales características de esta industria.

Para empezar, tenemos que empezar diciendo que no estamos en el top five de la lista, ya que los países con mayor capacidad eléctrica instalada proveniente de la biomasa son Estados Unidos, Alemania y China, seguidos por Brasil y Japón.

De todos modos, en las últimas décadas se han hecho esfuerzos por potenciar el poder de esta Energía Renovable No Convencional (ERNC), para lo cual se ha publicado estudios como El Potencial de la biomasa forestal, Guía de proyectos de biomasa o la Hoja de ruta del Gobierno de Chile, cuyo objetivo es:

“(Que) Al menos un 70% de la matriz eléctrica al 2050 debe provenir de fuentes renovables, con énfasis en la energía solar y eólica. Sin embargo, no descarta la incorporación progresiva de otras fuentes de generación renovable emergentes en el país, tales como la geotermia, biomasa y energía oceánica”.

A ver si con esto podemos equiparar un poco las cifras, porque, a febrero de 2017, las ERNC que concentraban el mayor porcentaje de capacidad instalada en nuestro país fueron, efectivamente, la solar (34,7%) y  la eólica (35%). En resto sólo alcanzó un 14% del total… aunque tiene un potencial estimado del 20%.

El bosque

Según datos del Ministerio de Energía, “en nuestro país existen buenas condiciones para seguir impulsando el desarrollo de la biomasa, debido a la disponibilidad de recursos forestales a partir del manejo sustentable del bosque nativo y las plantaciones forestales, especialmente desde la Región del Bío Bío hacia el sur”.

A nivel doméstico, los recursos biomásicos son utilizados principalmente para generar energía térmica (calor) a través del uso de biocombustibles sólidos, tales como la leña o el pellet.

En cuanto a la producción a nivel industrial, los bosques del sur constituyen el mayor potencial para la generación de electricidad a partir de la biomasa. A esto se suman el resto de las plantaciones forestales controladas y las turberas (humedales en los cuales se ha acumulado mucha materia orgánica).

Además, la energía de la biomasa puede ser obtenida de la industria de la producción de celulosa, de infraestructuras o de madera, porque los residuos que dejan sus procesos productivos son un buen combustible para la generación de energía eléctrica (que puede inyectarse directamente al Sistema Interconectado Central).

Es por esta razón que las centrales que aprovechan la energía biomásica en Chile se encuentran, casi siempre, en las cercanías de estas industrias que generan este tipo de residuos, las que, en conjunto, logran generar casi 300 MV (cerca del 2% del total).

e biomasica chile
En Chile, una de las principales fuentes generadoras de biomasa son los bosques del sur. Eso sí, es necesario que los productores respeten las ordenanzas de desarrollo sostenible en armonía con el medioambiente, a través de zonas de tala controlada y planes de reforestación.

Los rellenos sanitarios

Otra manera de generar energía gracias a la biomasa es la utilización de los gases que generan los líquidos depositados en basurales. Según el Ministerio de Energía, esto es de gran ayuda si consideramos que “en Chile se ha dispuesto que para un futuro cercano todas las ciudades deben terminar con sus vertederos, microbasurales y cambiar a rellenos sanitarios”.

Hay varios ejemplos de proyectos para usar la biomasa, pero un ejemplo destacado es la Central Eléctrica Loma Los Colorados, situada donde existe un relleno sanitario del mismo nombre, en Tiltil (Región Metropolitana). Ahí utilizan el biogás generado por la materia orgánica, y lo transforman en energía eléctrica.

De hecho, esta central destaca porque “ha desarrollado el primer proyecto de generación eléctrica en base a biogás en Chile, contribuyendo con ello a la diversificación de la matriz energética del país”.

En otras palabras, “convierte fuentes de contaminación ambiental en Energía Renovable No Convencional, aportando además a la contención del cambio climático con la reducción de más de 500 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2) por año”. ¡Bien!

Seguiremos expectantes para ver cómo se desarrollan los proyectos de generación eléctrica a partir de la biomasa. Estamos confiados en que se puede alcanzar la meta propuesta para 2050, con lo que se podría revertir la actual composición de la matriz energética de Chile.

LEER ARTÍCULO COMPLETO