No vamos a inventar la rueda: las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) son la solución para abastecernos de energía sin necesidad de explotar recursos naturales que, más temprano que tarde, se van a agotar.

En Chile, por ejemplo, la matriz de energías limpias está en constante expansión. Contamos con parques eólicos y solares que están inyectando electricidad al Sistema Interconectado y, en algunos casos, abasteciendo de electricidad a cientos de hogares.

Todo esto gracias a que en nuestro territorio contamos con las características climáticas y de terreno propicias para desarrollar este tipo de generación de energías: alta radiación solar en el desierto y zonas en las que el viento es constante durante todo el año.

Pero ¿qué pasa cuando no se cuenta con estas características privilegiadas? Hay que encontrar soluciones…

Holanda, un paso adelante

En el país europeo se están enfrentando a dos disyuntivas: por una parte, la escasez de emplazamientos donde instalar un parque solar; y, por otra, la extracción de gas natural en la ciudad de Groningen es tan intensa que genera permanentes temblores.

Se estima que este yacimiento cubre el 40% de las necesidades energéticas de Holanda. Sin embargo, el Gobierno se propuso reducir su explotación a la mitad (12 mil millones de metros cúbicos anuales).

Ante la falta de espacio para instalar parques solares y para evitar la dependencia de un recurso natural finito, un consorcio de seis empresas comenzó la construcción, con el patrocinio del Gobierno, de la primera planta solar ubicada en el mar.

El proyecto Zon-op-Zee (Sol en el mar), estará situado a 15 kilómetros de Scheveningen, la región costera de La Haya, y será implementado por Oceans of Energy, empresa que ideó esta solución.

Zon-op-Zee

Según los estudios de la compañía que lidera el proyecto y los de la Universidad de Utrecht, calculan que los paneles solares situados en el mar, podrían producir un 15% más que aquellos ubicados en tierra firme, dado que los rayos del sol se reflectan en el agua e impactan nuevamente sobre el panel.

Actualmente se están realizando los estudios de factibilidad correspondientes, en los que se debe contemplar la resistencia de los materiales a las condiciones naturales del mar: la sal, los cambios de temperatura y el oleaje.

Si todo se desarrolla con normalidad, proyectan que el “parque solar marino” puede estar operativo en el 2021 y proyectan que alcance a cubrir hasta un 75% de las necesidades energéticas del país. Y pensar que en Chile tenemos más de 4 mil kilómetros de costa.

LEER ARTÍCULO COMPLETO