Cuando se trata de ponernos la camiseta por la calidad de vida, el cuidado del medioambiente y ser más conscientes (en un sentido amplio de la palabra), nos vamos percatando que en Biwil no estamos solos. Muy por el contrario, cada vez son más quienes a diario ponen en práctica esta filosofía de vida.

Por eso, no nos extraña que industrias tan diversas como la cervecera estén más involucradas. Ya les contamos sobre el trabajo de Kuntsmann en Valdivia, respecto del manejo de residuos y la trazabilidad de los recursos que utilizan para elaborar su cerveza.

Hoy las buenas noticias vienen desde el norte: específicamente, desde el Valle del Elqui, en la localidad de Diaguitas, donde se emplaza la cervecería Guayacán. ¿Qué tiene de especial? Varios aspectos relacionados con una producción más amigable con el entorno.

Primera cervecería solar

Andrés Toro y Cristóbal Holmgren, socios fundadores de Cervecería Guayacán.

Desde que se formó el negocio, en 2010, sus fundadores, Cristóbal Holmgren y Andrés Toro, se propusieron que uno de los ejes principales de sus procesos productivos mantuvieran un cuidado con el medioambiente.

Esta declaración de principios se ha materializado en hechos concretos. Uno de ellos es que la cervecería es abastecida con energía solar, a través de paneles fotovoltaicos. Éstos le proporcionan 37.807 kWh/año, suficiente para cubrir casi el 100% de sus necesidades energéticas.

“Como emprendedores estamos convencidos de que el éxito radica tanto en generar utilidades, como en lograr el mayor bienestar para la gente involucrada en el proyecto y asimismo crear los protocolos necesarios para cuidar nuestro planeta en nuestra cadena productiva”, señaló a un medio Andrés Toro.

Empresa B

Además, Guayacán está certificada como Empresa B. Esto quiere decir que adquieren un compromiso social, ambiental y de transparencia, que debe ser reportado periódicamente. Otra implicancia tiene que ver con medir el impacto que tiene en el entorno las decisiones adoptadas por la cervecería.

“Queremos seguir desarrollando nuestro desafío de ser una empresa sustentable y preocupada por el medioambiente, tanto en el área productiva como en la cadena de distribución”, explica Andrés Toro.

En Biwil creemos que es posible que algunas personas compren ciertos productos sin cuestionamientos. Es decir, el acto reflejo de cubrir una necesidad o darnos un gusto es motivo suficiente para gatillar esa decisión. Pero ¿qué pasa cuando esa determinación es aún más consciente? Puede que los cuestionamientos sean más profundos.

En ese contexto, nos alegra saber que está la opción de elegir productos que han sido elaborados con métodos que cuidan el medioambiente. ¡Salud por eso! 💚

LEER ARTÍCULO COMPLETO

Comentarios

comentarios

Publicación anteriorStickers of woods: sustentables por donde se le mire
Siguiente publicaciónCambia, todo cambia…