panoramica de isla tau
Ésta es una vista de las costas de Ta’u, la más grande y oriental de las islas de Samoa, en el Océano Pacífico.

Hace unos días en Biwil oímos noticias llegadas directamente desde Ta’u. Pero ¿quién sabía algo sobre esta isla? ¿Quién sabía dónde está ubicada? Por eso hicimos el ejercicio y miramos el mapamundi con mucha atención: así descubrimos que se trata de un diminuto punto en medio del Océano Pacífico, y que está a casi 10 mil kilómetros de las costas chilenas.

Y a pesar de su lejanía y su tamaño, su nombre ha dado la vuelta al mundo porque acaba de convertirse en la primera isla que ocupará sólo la energía solar para generar electricidad y así cubrir el 100% de la demanda energética de sus casi 600 habitantes.

Se trata de un proyecto conjunto entre dos gigantes: SolarCity y Tesla, quienes trabajaron durante un año para concretar, respectivamente, la instalación de 5.328 paneles fotovoltaicos y 60 baterías powerpacks, para almacenar la electricidad y distribuirla en las noches o durante los días nublados.

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Éstas son las baterías Tesla powerpacks, que permitirán almacenar hasta 6 MWh de la energía producida por los paneles solares. (Foto: SolarCity).

La red eléctrica tiene 1,4 megawatts (MW) de potencia para generar energía mediante los paneles solares. Por su parte, las baterías se recargan en siete horas, y pueden almacenar energía para suministrar 6 megawatts-hora (MWh) cuando es necesario; esto equivale al uso del 100% de los habitantes ¡durante tres días consecutivos de uso!

Una buena noticia es que en la isla casi nunca hay más de tres días nublados seguidos; además, como tiene un clima tropical, cuenta con entre 150 y 200 horas de sol directo cada mes… todos los meses del año. Por estas razones, es posible asegurar que el suministro eléctrico estaría asegurado.

¿Qué tiene de bueno?

zoom de los paneles
Si pudiéramos contarlos uno a uno, comprobaríamos que hay 5.328 paneles fotovoltaicos, capaces de suministrar energía eléctrica para 600 personas. (Foto: SolarCity).

La solarización del modelo energético de Ta’u ayuda al medioambiente, porque, al tratarse de una Energía Renovable No Convencional, disminuye la huella de carbono generada por la producción, el transporte y el uso de los combustibles fósiles (sobre todo diésel) que hasta ahora servían para generar la electricidad en la isla.

La menor emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) es un paliativo de los efectos del cambio climático. En el caso de esta isla del Pacífico, esto es muy importante porque el aumento del nivel del mar que producen las altas temperaturas planetarias podría afectarlos directamente.

El proyecto también va en directo beneficio de la comunidad, pues elimina el gasto de dinero en el que tenían que incurrir sus habitantes para costear el transporte y el uso de los más de 100 mil galones anuales de diésel que hacían funcionar el sistema eléctrico.

“Las energías renovables son una solución económica y práctica para un número creciente de ubicaciones y necesidades energéticas, y las islas que tradicionalmente han confiado en los combustibles fósiles pueden transitar fácilmente a sistemas alimentados por energía solar y almacenamiento”. (SunCity).

Y como los precios de los combustibles fósiles son siempre fluctuantes, las personas y las instituciones de Ta’u estaban condenadas a pagar altas sumas de dinero para poder usar la electricidad. ¡Lo bueno es que la energía solar es gratuita!

Junto con esto, una fuente energética tan constante elimina otro problema: la intermitencia del servicio, que muchas veces dependía de si los barcos podían o no llegar a la isla con su cargamento con el combustible. En un escenario tal de dependencia, la isla se fue acostumbrando al racionamiento… pero ¡ya no más!

Como el proyecto nos entusiasma mucho, vamos a juntar nuestros sueldos para hacer un viaje interoceánico, para contarles en primera persona cómo es la experiencia de esa pequeña isla del Pacífico. Por mientras, les dejamos un video que explica -en un poco más de un minuto- de qué se trata…

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