A principio de julio de 2017 fuimos testigos de una excelente noticia: fue inaugurado el Parque Solar Quilapilún, en las afueras de Santiago. La noticia fue bastante difundida, pero así todo hubo personas que no se enteraron. Por eso, ¡en Biwil queremos contarte de qué se trata!

Estamos hablando de la primera planta solar fotovoltaica de gran escala desarrollada en la Región Metropolitana, con una capacidad instalada de 110 MWp al año. Esto, eventualmente, permitiría abastecer de energía eléctrica a cerca de 110 mil hogares.

Una de las gracias del parque solar es que estará integrado al Sistema Interconectado Central (SIC), lo cual le permitirá reforzar el suministro eléctrico de casi 6 millones de habitantes en la capital del país, quienes tienen una alta demanda.

El parque se ubica en la zona de Quilapilún Alto, en la comuna Colina, a unos 40 kilómetros al norte de Santiago, donde abundan los días despejados y se registran los índices óptimos de radiación solar. Esto asegura que cuente con todas las condiciones para el desarrollo de parque fotovoltaicos. ¡Excelente!

La planta cuenta con 350 mil paneles fotovoltaicos, y está emplazada en una zona donde las condiciones de radiación solar son óptimas durante todo el año.

¿Cómo nos beneficia?

Para tener información de primera fuente, hablamos con el jefe de operaciones del Parque Quilapilún, Enrique Ariztía, quien nos reveló que cuenta con un total de 350 mil paneles solares fotovoltaicos, distribuidos en un total de 288 hectáreas de terreno. O sea, casi cuatro veces el Parque O’Higgins de Santiago. ¡Enorme!

Se espera que la planta genere 243 GWh de electricidad al año, energía limpia que evitará la emisión anual de más de 100 mil toneladas de dióxido de carbono, lo que es equivalente a sacar de circulación a 22 mil autos de las calles de Santiago. Sí, leíste bien: ¡22 mil!

Por otra parte, Ariztía aseguró que uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que es una fuente de energía totalmente segura y sin impacto para la salud ni para el medioambiente durante su operación.

Además, los módulos no reflejan luz ni tampoco producen calor. Como si esto fuera poco, los paneles fotovoltaicos están formados por silicio y éste material no es tóxico, no contamina y es reciclable.

Los paneles solares están distribuidos en un total de 288 hectáreas de terreno. O sea, casi cuatro veces el Parque O’Higgins de Santiago.

¡Vivan las ERNC!

La planta Quilapilún es una muestra de cómo las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), como la solar, se están consolidando en nuestro país, cambiando paulatinamente la composición de la matriz energética chilena (que es la aspiración de todos los países desarrollados).

De hecho, en los últimos cuatro años se han concretado 142 proyectos de ERNC, que se encuentran en funcionamiento y entregando energía al sistema.

La planta viene a consolidar a Chile en cuanto a las ERNC, cambiando paulatinamente la composición de la matriz energética.

Así, se estima que las centrales generadoras a base de Energías Renovables No Convencionales aportan 3.178 MW al sistema. Y se estima que los 32 proyectos en fase de construcción aporten otros 935 MW de energía limpia.

El Gobierno se ha comprometido a que, para el año 2020, el 20% de la producción de energía sea través de fuentes limpias: solar, geotérmica, eólica, entre otras.

Según cifras oficiales, actualmente 17% de la energía del país se produce a través de fuentes renovables. ¿La meta? que para el año 2050, el 70% de la energía provenga de estas fuentes. Queda mucho trabajo por delante… pero ¡ahí vamos! 💪 ☀️

📝 Dato Biwil

Una vez al mes, es posible conocer la planta a través de visitar guiadas para grupos organizados (colegios, universidades, entre otros). La actividad tiene una duración de dos horas, y para acudir hay que ponerse en contacto con Atlas Renewable Energy.

[Fotos: Atlas Renewable Energy].

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