En Biwil siempre estamos atentos a las novedades relacionadas con las energías renovables, porque son más amigables con el medioambiente. Por eso hoy queremos contarte sobre una publicación científica que habla de un producto que podría revolucionar al mundo: un panel fotovoltaico que es tan delgado que es casi igual que el vidrio.

Estas láminas son completamente transparentes y, por lo tanto, pueden ser colocadas como una placa por sobre las ventanas. De este modo no interrumpen la vista, como ocurre con los paneles fotovoltaicos tradicionales.

Esta característica es muy importante porque permitiría construir o modificar edificios para hacerlos más sustentables, por cuanto serían capaces de generar la energía que necesitan para su funcionamiento sólo gracias a la radiación solar.

El invento pertenece a un equipo de investigación liderado por el norteamericano Richard Lunt, doctor de ingeniería química en la Universidad de Princeton y profesor asociado en la Universidad de Michigan, quien escribió un artículo en la prestigiosa revista Nature Energy.

Richard Lunt, líder del equipo que fabricó este nueva célula fotovoltaica.

Eficiencia

Esta tecnología, que tiene una eficiencia por sobre el 5%, no puede superar de los paneles solares fotovoltaicos actuales, que, en promedio, es de 15%. Sin embargo, Lunt asegura que “pueden acercarse mucho y ofrecer el potencial para ser aplicadas en una mayor superficie adicional”.

Es precisamente en este último punto donde radica una de las mayores ventajas del nuevo producto: existen cerca de 7 mil millones de metros cuadrados de superficie de vidrio en los edificios de Estados Unidos.

Los estudios de Lunt y su equipo proyectaron que si toda esa superficie fuese cubierta con estas láminas fotovoltaicas, sin perder claridad interior ni vista, se podría satisfacer el 40% de la demanda de energía eléctrica en todo el país. Todo esto más barato y, lo mejor de todo, sin contaminar.

Si todos los edificios tuvieran estos nuevos paneles solares se cubriría el 40% de la demanda de electricidad.

“Si ambas tecnologías comienzan a ser utilizadas juntas y si también mejoramos el almacenamiento, podríamos acercarnos a satisfacer casi el 100% de la demanda de electricidad en Estados Unidos”, expresó el profesor a cargo de la investigación.

Cómo funciona

A diferencia de los actuales paneles solares, esta lámina transparente no funciona gracias a los fotones contenidos en la radiación, sino que recogen la energía directamente de las partes del espectro solar que el ojo humano no puede ver: luz infrarroja y luz ultravioleta, principalmente.

Esto permite que la tecnología pueda ser usada en todo tipo de superficies, incluyendo pequeños dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles. ¿Se imaginan un celular que se pueda cargar a sí mismo, sin necesidad de ser enchufado sino que sólo gracias al sol?

La tecnología también podría ser aplicada en las pantallas de los teléfonos celulares.

Además, Lunt declaró que “podría aplicarse a cualquier espacio donde haya una necesidad por generar electricidad sin dañar la estética, como en los carteles luminosos anuncios publicitarios”. Finalmente, también se espera que estas placas puedan ser instaladas en los vidrios de los autos eléctricos, para permitir su recarga sólo con energía solar.

Aunque aún no hay una fabricación masiva, Lunt creó la empresa Ubiquitous Energy, que comercializa estas láminas. Por mientras, continúa trabajando en alianzas con proveedores y constructoras, y sigue hablando de su producto por el mundo. Tanto que su invento hoy llega hasta Chile, donde esperamos que se pueda aplicar.

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