Cuando empiezan los días más fríos, tenemos que buscar opciones para mantenernos calentitos. Eso incluye estrategias como abrigarse más, usar calcetines chilotes, ponerle más frazadas a la cama o desempolvar la estufa que estuvo guardada.

Hoy queremos concentrarnos en esto último: en los distintos sistemas para calefaccionar un recinto interior: el living de una casa, los dormitorios o incluso una oficina de pequeñas dimensiones. Porque, como sabrás, no da lo mismo cuál elijas, ya que algunos contaminan más, otros son más económicos, etcétera.

En Biwil nos interesa un factor: la eficiencia energética de estos aparatos. La razón es sencilla: mientras más eficiente… menor será el gasto por calefacción. Del mismo modo, mientras más eficiente… menor será el impacto ambiental por emisión de gases contaminantes y huella de carbono para producir la energía.

Todos queremos permanecer calentitos en la comodidad de nuestra casa, pero ¿cuál es la mejor manera de hacerlo?

Información general

Para entregarte esta información nos hemos basado en la Guía de Calefacción Sustentable 2017, una serie de documentos elaborados por el Ministerio de Medioambiente para distintas zonas geográficas del país, específicamente de la Región Metropolitana al sur (donde es más imperioso saber cómo calefaccionar).

Lo primero que necesitamos saber es que si usamos menos calefacción podremos ahorrar dinero y, además, estamos aportando a contaminar menos. Por eso, existen tres consejos clave que deben ser aplicados en todas las casas, independientemente de dónde se ubiquen:

1️⃣ Aísla bien los techos y los muros de tu casa: muchas veces, los materiales constructivos tienen mucha transmitancia térmica y favorecen la pérdida de calor.

2️⃣ Sella todas tus puertas y ventanas: porque no sirve de nada que tengas calefacción interior si el calor se pierde por los pequeños espacios que quedan abiertos.

3️⃣ Controla el nivel de calefacción de tu casa: aunque no lo creas, con 20°C de temperatura ya es suficiente para tener interiores confortables.

El gráfico muestra el consumo promedio de cada aparato de calefacción en la Región Metropolitana. Fuente: Guía de Calefacción Sustentable 2017.

¿Qué elegir?

A grandes rasgos, la recomendación del Ministerio de Medioambiente es preferir los calefactores que tengan emisiones de gases al exterior, por sobre los que generan contaminación intradomiciliaria; y que posean control automático de temperatura, con una eficiencia por sobre el 80%.

Más allá de eso, es difícil decir a ciencia cierta cuál es el más adecuado, porque depende mucho de las características del lugar donde está la casa, de la cantidad de habitantes, del comportamiento, del precio de determinado combustible en ciertas zonas, de si existen o no subsidios estatales, etcétera.

El gráfico muestra el consumo promedio de un hogar en Coyhaique. Fuente: Guía de Calefacción Sustentable 2017.

Sin embargo, podemos mencionar algunas características de los principales medios de calefacción, para que te hagas una idea de su consumo, de su eficiencia y sus restricciones. Así podrás elegir con información:

✅ Estufas a parafina

  • Lo bueno: el combustible es barato y de fácil acceso.
  • Lo malo: la necesidad constante de rellenarlas incrementa el gasto y pone en peligro la salud, pues libera material particulado, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno al interior de la casa.

✅ Estufas a gas

  • Lo bueno: es un combustible económico y tiene una gran potencia térmica (o sea, logra calentar bien los espacios con menos consumo).
  • Lo malo: expone a los habitantes a riesgos por quemaduras, por la llama expuesta. Además produce contaminación intradomiciliaria por el dióxido de carbono.

✅ Estufas eléctricas

  • Lo bueno: hay muchas opciones, con diferentes tecnologías, y son más seguras porque no producen contaminación al interior de las viviendas.
  • Lo malo: su potencia térmica es más baja, lo que genera mayor gasto de energía para calentar un espacio. Esto incide directamente en un mayor consumo energético y encarece la cuenta de la luz.

✅ Estufas de pellet de madera

  • Lo bueno: el pellet es un combustible barato y produce pocas emisiones contaminantes.
  • Lo malo: son aparatos caros, que implican costos de instalación. Además, requiere de un suministro constante de pellet, lo que obliga a incurrir en gastos elevados.

✅ Aire acondicionado/calefactor split

  • Lo bueno: es el más eficiente de todos, porque gasta muy poca energía, tienen control de temperatura, timmer y calientan espacios más rápidamente.
  • Lo malo: requiere una inversión alta porque los aparatos cuestan caros y, además, necesita una instalación especial. (Pero hay opciones muy convenientes, como Climo).

La leña no es buena o opción, porque es poco eficiente y muy contaminante; por lo mismo, su uso en está prohibido en varias regiones (como la Metropolitana). Ahora, si en alguna zona del país es estrictamente necesario usarla hay que fijarse muy bien de que sea leña seca, no húmeda. Así es posible disminuir en algo las emisiones.

Ahora que ya tienes toda la información, ¿cómo vas a prepararte para el invierno?

Acá hay una referencia respecto de los principales criterios a tener en cuenta en la Región Metropolitana. Fuente: Guía de Calefacción Sustentable 2017.
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