Hoy en día no todo es carbón, petróleo o gas natural: también hay otras fuentes de energía, que son más limpias y que, sobre todo, tienen un impacto menor en el medioambiente porque son renovables.

¿Te suena si te decimos ERNC? Te damos una pista: no es el nombre del grupo musical de moda ni de una organización mundial con sede en Zürich. Se trata, simplemente, de la sigla con la que se conoce a las Energías Renovables No Convencionales.

La lista de las ERNC incluye varios tipos de energías obtenidas de recursos naturales, tales como:

  • Energía solar: es la que se produce por la captura de luz, calor y rayos UV a través de paneles fotovoltaicos y paneles solares térmicos.
  • Energía geotérmica: es producida por el calor interno de la tierra, en lugares que se conocen como “reservorios geotermales” (como los Géiseres del Tatio, en la región de Antofagasta).
  • Energía eólica: es la que utiliza la fuerza del viento para generar electricidad. (Seguro que has visto las turbinas gigantes camino a La Serena).
  • Energía del mar: puede generar electricidad gracias al movimiento de las olas del océano.
  • Energía hidroeléctrica (en menor escala): corresponde a la electricidad generada aprovechando la energía de grandes cantidades de agua en movimiento (los ríos).
  • Energía biomásica: se obtiene de los compuestos orgánicos de origen vegetal o animal.

¿Qué tienen de bueno?

Hay varias razones por las que las ERNC son tan apreciadas en todo el mundo, principalmente porque todas son más amigables con el medioambiente. En parte, esto ocurre porque se obtienen de recursos naturales renovables que no se agotarán si se usan de manera controlada y eficiente.

Además, las ERNC hacen que la generación de energía no dependa necesariamente de fuentes externas, como el petróleo o el carbón. Y ya sabemos lo que puede ocurrir cuando hay escasez de esos recursos o cuando sus precios sufren grandes variaciones.

Si piensas que este tipo de energía no tiene nada que ver contigo… te equivocas. Hoy en día, cada vez son más los países que están impulsando políticas para potenciar las ERNC; por ejemplo, en Chile se están desarrollando diversos planes de acción que incluyen estas nuevas formas de energía, sobre los cuales ya te iremos contando.

Por lo tanto, es hora de aprender y tomar conciencia sobre los beneficios de las ERNC, porque, más temprano que tarde, tú, tus hijos y tus nietos se verán beneficiados.

LEER ARTÍCULO COMPLETO