A fines de noviembre de 2017 Chile fue testigo de un hito histórico en nuestra historia energética: fue inaugurado oficialmente el nuevo Sistema Eléctrico Nacional, que fusiona las operaciones del Sistema Interconectado Central (SIC) y el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING).

Pero ¿qué quiere decir este hecho? En palabras simples, significa que desde ahora los dos sistemas eléctricos más importantes del país dejarán de funcionar por separado, creando un sistema único, mucho más robusto, seguro, competitivo y beneficioso para los chilenos, desde Arica a Chiloé.

Cuando esté completamente operativa será la red eléctrica más larga del mundo, con 3.100 kilómetros de extensión, logrando abastecer de electricidad a más del 97% de la población. Todo esto gracias a sus 24 mil mega-watts (MW) de capacidad instalada, lo que representa casi un 99% de la capacidad instalada de generación total del país.

Se trata de un proceso que comenzó en 2015 en el marco de la Agenda Energía 2050, que marca el inicio de una nueva etapa en la historia del desarrollo eléctrico nacional, al disminuir los precios de la tarifa eléctrica y aportar seguridad al sistema eléctrico (al disminuir la probabilidad de corte del servicio).

En la ceremonia de inicio del nuevo sistema eléctrico estuvieron presentes las máximas autoridades del país, y de las empresas involucradas en su puesta en marcha. Foto: Coordinador Eléctrico Nacional.

Energías renovables

La puesta en marcha del nuevo Sistema Eléctrico Nacional nos pone contentos no sólo porque ayuda a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las comunas que se verán beneficiadas, sino porque, además, hay una buena noticia para el medioambiente.

El nuevo sistema concreta de la diversificación de la matriz energética y permite la entrada de proyectos de generación eléctrica a través de ERNC. Foto: Coordinador Eléctrico Nacional.

Desde ENGIE Energía Chile, impulsor privado del proyecto a través la Transmisora Eléctrica del Norte (TEN), explican que al tratarse de corriente alterna la línea permitirá la conexión de varios proyectos a lo largo de su trazado. La gracia es que no se trata de cualquier planta eléctrica, sino que de aquellas solares y eólicas que se ubican en el norte de Chile.

Esto quiere decir que, además de la contribución específica y concreta de la diversificación de la matriz energética nacional, el nuevo sistema facilita la entrada de proyectos de generación eléctrica a través de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), particularmente la solar y la eólica, permitiendo una mayor reducción de las emisiones de dióxido de carbono y reduciendo los costos de operación del sistema eléctrico.

Aspecto técnico

Técnicamente, la fusión del Sistema Interconectado Central con el Sistema Interconectado del Norte Grande significa que ambos comenzaron a operar con la misma frecuencia. Este hecho es del todo imperceptible para los usuarios, pero significa un gran desafío en términos de inversión, tecnología e infraestructura.

Es por eso que el proyecto también contempla la instalación de cuatro subestaciones eléctricas:

⚡️ Dos terminales ubicadas en Mejillones y Copiapó (región de Antofagasta y de Atacama, respectivamente).

⚡️ Una subestación de transformación en Mejillones (Sector Los Changos, en la región de Antofagasta).

⚡️ Una subestación de compensación en Diego de Almagro (región de Atacama).

Cuando esté completamente operativa será la red eléctrica más larga del mundo, con 3.100 kilómetros de extensión, logrando abastecer de electricidad a más del 97% de la población.

Así, cuando el nuevo Sistema Eléctrico Nacional opere al 100%, el ahora ex SING recibirá energía hidroeléctrica o térmica producida en la zona central… y viceversa; es decir, las ciudades del centro del país podrán abastecerse de electricidad de zonas como Mejillones, Tocopilla o de las plantas solares ubicadas en pleno Desierto de Atacama.

No por nada, la presidenta Michelle Bachelet declaró en la ceremonia de inauguración: “Nuestro país ha terminado con la absurda situación de tener un sistema eléctrico en el Norte Grande, y otro sistema distinto entre Taltal y Chiloé. Lo que estamos haciendo hoy es borrar esa frontera que interrumpía abruptamente la transmisión eléctrica”.

“Es, sin duda alguna, la obra de transmisión eléctrica más grande en la historia de Chile y la más compleja técnicamente. Es un hecho que la interconexión es una inyección para nuestro crecimiento”, concluyó. ¡Bravo! 👏

Revisa el video del momento exacto en que el SIC y el SING unieron sus fuerzas y se transformaron en el nuevo Sistema Eléctrico Nacional. [Gentileza: Twitter del Ministerio de Energía Chile].

LEER ARTÍCULO COMPLETO