Cuando nos encontramos con negocios cuyo motor es la conciencia ambiental, queremos saber todo sobre ellos. Es el caso de LUP, un emprendimiento chileno que se dedica a fabricar objetos de diseño usando plástico reciclado como materia prima.

Para ahondar en sus motivaciones y en las proyecciones entrevistamos a Rafael Salas, gerente comercial de LUP, una de las tres mentes brillantes detrás del proyecto. La trilogía se compone, además, de Javiera Badilla (gerente general) y Sebastián Santamaría (gerente de operaciones).

En LUP convierten lo que para otros es desecho en hermosos tejidos que sirven para fabricar muebles.
  • ¿Cómo surgió la idea de juntarte con tus socios?

Todos somos ingenieros comerciales y compañeros de curso en un magíster en innovación y diseño, en la Universidad Adolfo Ibáñez. Ahí nació LUP, como proyecto de tesis de Javiera y Sebastián, en una búsqueda por abordar el problema de los residuos plásticos.

  • ¿Por qué surge la idea de trabajar con plástico reciclado?

Porque el plástico es un material que dura muchísimos años, pero como consumidores sólo lo utilizamos una pequeña fracción de ese tiempo. Entonces, estamos desperdiciando un material valioso, pero que es muy perjudicial para el medioambiente cuando se utiliza mal.

  • ¿Y cuál fue el objetivo que se trazaron desde el inicio?

El objetivo fue contribuir a una economía donde cuidemos y aprovechemos mejor los recursos que tenemos disponibles en el planeta, evitando que se conviertan en basura.

  • ¿Por qué decidieron fabricar muebles y objetos de diseño?

Vimos el tipo productos que las personas valoran y cuidan más, y nos encontramos con objetos y muebles que tenían un valor más allá de lo funcional, logrando que se sintieran identificadas con ellos. Así comenzamos una experimentación para descubrir cómo llevar el plástico a objetos que lograran tener un vínculo más fuerte con las consumidores.

Las tres mentes brillantes. De izquierda a derecha: Sebastián, Javiera y Rafael.

Conciencia de la gente

Para el joven ingeniero de 32 años, la creación de LUP satisface la necesidad de comunicar y orientar a las personas para que puedan tomar mejores decisiones de compra. “Las empresas tenemos un rol fundamental, pues no todo puede depender de los consumidores”, enfatiza.

  • ¿Los consumidores estaban preparados para un negocio como LUP?

En general, el reciclaje y la sustentabilidad son temas complejos. Entonces no basta solamente con que los consumidores desarrollen una conciencia ambiental, sino que las empresas debemos revisar nuestros procesos productivos y ofrecer productos que vayan en esta línea. Es ahí donde se genera una relación virtuosa.

Los productos de LUP están en una gran variedad de diseño y de colores.
  • En términos generales, ¿cómo ven la conciencia ambiental en la gente?

De forma muy positiva. Vemos que hay mucho interés y cada vez más personas se preocupan de sus hábitos de consumo y cómo afectan al planeta.

  • ¿Y cómo ha sido la recepción del trabajo que ustedes hacen?

Siempre es muy bien recibido, lo cual nos empuja para seguir en lo que hacemos. Además, les llama mucho la atención que las tapas de botellas y otros plásticos se conviertan en nuestros productos. Eso es justamente lo que queremos mostrar: lo valioso que puede ser este material.

  • ¿Y eso genera mayor conciencia también?

Eso también motiva a las personas a no botar los plásticos que tienen en sus casas y muchas veces nos ofrecen juntarlos, para después llevarlos a nuestro taller.

Cambio de mentalidad

“Gracias al trabajo de muchas personas personas hoy podemos utilizar el plástico reciclado para mejorar nuestra calidad de vida”, explica Rafael.

Rafael Salas asegura que uno de sus sueños es que LUP ayude a generar un cambio de mentalidad sobre el valor que, como consumidores, damos a las cosas. En otras palabras, cambiar la lógica de consumir para desechar.

“Tenemos que entender que, en algún momento, todos los objetos que usamos diariamente salieron de la tierra. Y que gracias al trabajo de muchas personas personas, máquinas y procesos hoy podemos utilizarlos para mejorar nuestra calidad de vida”, concluye.

¡Nosotros estamos 100% de acuerdo con esa mirada! Así que desde ya les deseamos la mejor de las suertes a Rafael, a Javiera y a Sebastián. Y, por supuesto,  a todos quienes conforman el proceso productivo de LUP.

[Fotos: LUP].

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