Con lo cara que están las paltas, cada vez que compramos una hay que sacarles el máximo de provecho. Hasta hace un tiempo, eso era sinónimo de raspar hasta el último milímetro de de cáscara por dentro y sacar todo lo que quedara adherido al cuesco.

¡Pero hoy somos testigo de una nueva manera de aprovechar este maravilloso fruto! Se trata de la fabricación de un biopolímero gracias a los cuescos de palta. Lo mejor de todo es que este material 100% biodegradable puede ser utilizado en utensilios de uso cotidiano.

El proceso para conseguirlo fue patentado por la marca mexicana Biofase, dedicada actualmente a fabricar tenedores, cuchillos y bombillas -entre otros productos- con este nuevo material parecido al plástico, pero mucho más amigable con el planeta.

Esta empresa fue la primer en convertir en materia prima algo que antes era considerado un residuo y, por lo tanto, se tiraba a la basura. El problema no era tanto ése, sino la gran cantidad de plástico convencional, derivado del petróleo, utilizado para fabricar estos objetos.

Oh, paltas: aunque estén caras… igual las amamos (y más si sirven para hacer bombillas biodegradables).

Las bombilllas

Vamos a ser claros: en Biwil somos enemigos de las bombillas de plástico; no sólo por considerarlas totalmente innecesarias, sino también porque su fabricación genera una huella de carbono muy grande en comparación con el poco tiempo de uso que les damos. Además, se convierten en un residuo que no se degrada, contaminando los ecosistemas.

Por lo mismo, ¡creemos que ya es hora de dejar de usarlas! De todos modos, para todos aquéllos a quienes les costará mucho, una buena manera de enfrentar la transición es utilizar los popotes fabricados con semilla de aguacate… lo que en buen chileno significa, básicamente, bombillas de cuesco de palta.

Aunque estos utensilios son comercializados en diferentes formatos y colores, todos comparten una característica esencial: son 100% biodegradables en un tiempo aproximado de 240 días. Es decir, se trata de un producto sustentable que no debería faltar en ninguna casa ni restaurante.

Que se escuche fuerte: ¡digamos ‘no’ a las bombillas plásticas!

Otros productos

Biofase también fabrica y vende cubiertos fabricados con el mismo bioplástico. Si el consumo de éstos y otros productos llegara a masificarse podríamos dar un gran respiro a nuestro planeta, tan dañado por el excesivo uso de plástico de este tipo.

Porque ¿alguien se ha puesto a pensar en que, por ejemplo en un restaurante de comida rápida, aceptamos tenedores y cuchillos de plástico casi sin cuestionarnos? O sea, no somos conscientes de que lo usaremos sólo durante 30 minutos y después se irá a la basura. Y de ahí al vertedero. O al mar.

Dos imágenes publicitaria de la empresa Biofase, promocionando sus productos hechos con cuesco de palta.

Junto con la responsabilidad de los consumidores, también está la de las empresas. Por eso, los mexicanos creadores de esta tecnología también tienen otras líneas de negocio, que contemplan la fabricación de resinas compostables para dar vida a otros productos, según la industria.

Así que ya lo sabes: la próxima vez que te den una bombilla de plástico, recházala. Una cosa muy distinta es que esté fabricada con cuesco de plata; en ese caso, atesórala y tómate la bebida o el trago sin culpas. Salud.

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