Muchos estudios aseguran que en los próximos años cada vez habrá más autos eléctricos circulando en las calles. Entre las principales razones está la baja en el costo de producción de sus baterías, lo que impacta directamente en el valor final del auto. Incluso, muchos piensan que un vehículo enchufable podría costar lo mismo que uno convencional. Vamos rompiendo el chanchito…

La oferta de autos eléctricos en Chile es cada vez más amplia. Es posible encontrar desde unos 25 millones aproximadamente, como también otros más lujosos y caros. Además, existe la alternativa de convertir un auto de combustión interna (bencina o diésel) a eléctrico. Es decir, las alternativas están, para que cada usuario pueda optar de acuerdo con sus medios.

En países más desarrollados se han propuesto suprimir la venta de vehículos convencionales en el largo plazo. Por ejemplo, Francia pretende hacerlo en 2040, India en 2030 y Holanda en 2025. Son objetivos ambiciosos, pero no imposibles de concretar si consideramos que algunas marcas dejarán de producir este tipo de autos sólo en un par de años más.

La base del desarrollo sustentable

Chile es uno de los principales exportadores de cobre, con 5,6 millones de toneladas anuales.

En ese contexto, el cobre juega un rol fundamental. Como sabemos, Chile es uno de los principales exportadores de este mineral, con 5,6 millones de toneladas anuales, según las cifras que entregó Marcela Bocchetto, Superintendente de sustentabilidad de Anglo American, a un medio digital. Pero, ¿cuál es la importancia de este dato?

Es que algunos estudios hablan que la venta de autos eléctricos podría llegar a 27 millones en el 2027, y su producción requiere de importantes cantidades de cobre. Según la misma experta, para fabricar este tipo de autos, se necesitan entre 4 a 5 veces más de cobre que un vehículo convencional.

Las buenas noticias son dobles: por una parte, la proyección de autos eléctricos va en aumento, tanto en términos de producción como de demanda. Por otra, y dada esa contingencia, el cobre es parte fundamental la creciente producción, como uno de sus principales materiales de fabricación. O dicho de otra forma, será el eje de una economía basada en tecnología baja en emisiones de carbono.

¿Por qué no aprovechamos la oportunidad, y nos convertimos en productores de autos eléctricos? Ya que tenemos una de sus materias primas a la mano. Claro, falta el desarrollo tecnológico, ahí está la materia pendiente…

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