Cuando se pregunta a las personas por qué creen que los autos eléctricos no son tan populares o de gusto masivo como quisiéramos, hay tres respuestas que se repiten: porque son muy caros, porque tienen poca autonomía y porque no hay infraestructura de carga.

En Biwil hemos ido derribando esos mitos uno a uno, contándote sobre diversas iniciativas que buscan fabricar vehículos eléctricos tanto o más económicos que el Smart ForFour ED (que cuesta 16 millones) o el Baojun E100 (con un increíble precio de tan sólo 3 millones y medio).

También sabemos que hay algunos modelos cuya autonomía ha superado por lo que podría considerarse aceptable. Por ejemplo, tenemos el Opel Ampera-e, que puede recorrer 500 kilómetros con una sola carga, y el Buick Enspire, que promete 595 kilómetros de autonomía.

Respecto del tercer pero, es claro que varios países están haciendo esfuerzos por contar con una red de carga que se ajuste a la cantidad y uso de este tipo de vehículos, instalando electrolineras privadas (como las de Tesla) y también públicas. ¡Y en Chile no es la excepción!

El Ampera-e, de Opel, es un modelo que cuenta con 500 kilómetros de autonomía.

ENGIE en Las Condes

El 20 de mayo de 2018 pasará a la historia como un hito en la movilidad eléctrica en Chile, porque ese día fue inaugurado el primer punto de recarga en espacios públicos para autos eléctricos. Éste se localiza en la comuna de Las Condes, en la intersección entre avenida Presidente Riesco con Rosario Norte, a un costado del Parque Araucano.

Si bien es cierto que en Santiago y en algunas zonas como la Región de Valparaíso ya habían electrolineras, ésta destaca porque no está ubicada en una bomba de bencina o al interior de una empresa o edificio institucional, sino que está en plena calle y es de uso público (sólo existen tres en Chile con estas características).

Cada electrolinera estará demarcada y señalizada, y tendrá una potencia de hasta 22 kW.

La instalación se enmarca en los acuerdos sostenidos a raíz de la Estrategia Nacional de Electromovilidad, y estuvo a cargo ENGIE, una empresa líder en el rubro de la electricidad, a través de su línea de negocio de Green Mobility en su incubadora de startups, ENGIE Factory.

Los cargadores son muy fáciles de usar.

“La decisión de instalar un cargador público es para promover la movilidad eléctrica en Chile, para que puedan operar cada vez más vehículos eléctricos en la ciudad”, destaca Andrés Pizarro en nombre de Green Mobility Engie Factory.

Coloma Gili, incubation Engie Factory, destaca a su vez que “al día de hoy la electromovilidad es una tecnología competitiva en su uso. Es por eso que nosotros queremos impulsarla a través de las flotas eléctricas y la infraestructura de carga”.

Un hito en el país

A juicio de Gili, esto es un hito ya que promueve el crecimiento de la infraestructura de carga pública y promueve el uso de vehículos eléctricos (no sólo autos, ojo). “Además, permite acercar la tecnología a las personas y mostrar el cambio de paradigma al que nos enfrentamos ante la eliminación de los combustibles fósiles”, expresa.

El tiempo máximo de carga es de 4 horas, aproximadamente.

Por su parte, Andrés Pizarro destaca que “la electromovilidad es el futuro del transporte, y está alineada con el compromiso a nivel mundial de eliminar los combustibles fósiles y construir un futuro más sustentable para el planeta”. Es decir, la instalación de este punto de recarga es una buena noticia para todos.

Con esta iniciativa, ENGIE no solamente se consolida como experto en electromovilidad, sino que además se convierte en un pionero en este tipo de instalaciones de infraestructura para autos eléctricos en la vía pública.

“Esperamos que la infraestructura y las flotas eléctricas comiencen a crecer exponencialmente en el país, consiguiendo así la descontaminación de las ciudades”, finaliza Pizarro. Desde Biwil les decimos: ¡vamos por buen camino!

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