¿Cómo no vamos a querer irnos a Francia, si allá está el Louvre, están los castillos más lindos, los mejores quesos y el auténtico champán de Champagne? Pero el país galo no sólo nos gusta por eso, sino porque suele tener excelentes ideas en cuanto al cuidado del medioambiente.

Por ejemplo, una vez te contamos que los franceses tienen una normativa que exige que vasos, platos y cubiertos desechables estén hechos de materiales biodegradables. Otra iniciativa que destacamos fue la primera carretera solar, que dará electricidad a un pueblo de 5 mil personas.

¡Y ahora esto! El Ayuntamiento de París anunció que pondrá en marcha un plan que pretende terminar con la circulación de los autos con motor de combustión interna (de bencina o diésel), para -en lo posible- dar paso sólo a vehículos eléctricos.

Claro que no se trata de una prohibición como tal. Es decir, las autoridades no impedirán que los automóviles convencionales circulen por las calles de París, pero sí van a incentivar por todos los medios el uso de autos eléctricos (lo que se sumará a las ayudas que ya existen en Francia y en el resto de Europa).

La idea es que, en 2030, sólo puedan circular autos eléctricos por las calles de París. Para eso, habrá incentivos económicos y tributarios para los franceses.

Ciudad contaminada

Según Christophe Najdovski, encargado de la política de transporte del Ayuntamiento, “se trata de planificar a largo plazo una estrategia que reduzca los Gases de Efecto Invernadero…. y el transporte es uno de los principales productores de estos gases”.

Esta medida se suma a las que París ya ha implementado desde hace algunos años, especialmente en la temporada de mayor contaminación atmosférica. Una de ellas es la restricción a los vehículos pesados cuya patente sea anterior a octubre de 2001 (incluidos los buses).

En los días críticos se prohíbe la circulación de la mitad de los automóviles, a través de un sistema similar a lo que ocurre en Santiago cuando hay restricción vehicular. Durante esos días, el transporte público es abierto gratuitamente a los ciudadanos… cosa que, como sabemos, no ocurre en nuestro país.

El paquete de medidas también incluye el aumento de zonas libres de automóviles en las principales calles del centro de París, y el aumento del valor de las multas para las personas cuyos vehículos no cumplan con los límites de emisiones de gases contaminantes.

Lo bueno es que, al parecer, los parisinos han tomado conciencia. De hecho, según datos de la Agencia Reuters, “muchos no poseen automóviles, confiando en los sistemas de transporte público y, cada vez más, en las redes rápidas que ofrecen las bicicletas, scooters y los autos híbridos”.

Nos alegramos de que las buenas ideas den buenos resultados! Y esperamos que las autoridades chilenas estén leyendo esto, para ver si algún día tomamos el ejemplo y hacemos algo parecido… o mejor.

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