No me he podido comprar uno (aún), pero ya tuve la suerte de probarlo. Sí, porque hace tan sólo unos días me subí a un Hyundai Ioniq, el primer auto eléctrico de la marca coreana, que está recién llegado a Chile.

Me prestaron el auto por algo más de una hora, tiempo suficiente para recorrer varias calles y sectores de Santiago, y sacar mis propias conclusiones respecto del modelo, sus características y la sensación al manejar. Ésta es mi experiencia de viaje.

Por fuera

Por la parte frontal se pueden apreciar sus focos con tecnología LED, lo cual es más eficiente energéticamente.

En rigor, el Ioniq no podría ser considerado como un city car, porque es bastante alargado (mide 4,47 metros). Sin embargo, hay que reconocer una cosa: ¡tiene un gran estilo! Esto gracias a su diseño moderno y aerodinámico que lo acerca a un modelo más bien deportivo, pero sobrio y elegante.

Por uno de sus costados se aprecia claramente que tiene dos puertos para cargar la batería eléctrica: una que sirve en las electrolineras (carga rápida) y otra que puede ser ocupada en enchufes domésticos (carga lenta).

También llaman mucho la atención sus luces delanteras y traseras, una de las joyitas del Ioniq. Se trata de un sistema basado completamente en iluminación LED, que optimiza la visibilidad utilizando una mínima cantidad de carga de la batería.

Por la parte posterior también es posible advertir su diseño aerodinámico y la presencia de luces LED.

Por dentro

El manubrio tiene el tamaño ideal y es muy fácil de manipular. La dirección es suave y precisa, por lo que conducir se hace muy sencillo.

Estar sentado al volante es una sensación de lo más placentera: los asientos son muy cómodos, y el tablero digital y el panel de control son muy fáciles de manipular y de interpretar. De hecho, el auto sabe perfectamente lo que tiene que hacer, así que el chofer sólo debe concentrarse en el camino.

Obviamente, el Ioniq no tiene palanca de cambio pero sí cuenta con opciones de conducción: deportivo, eco, normal. Cada una de ellas depende, a grandes rasgos, de la optimización de la energía de la batería. Esta característica es de mucha utilidad para manejar por las calles de la ciudad, donde no es posible alcanzar altas velocidades.

El manubrio tiene el tamaño ideal y es muy fácil de manipular. La dirección es suave y precisa, por lo que conducir se hace muy sencillo. Las funciones digitales y el control en el volante hacen que la experiencia sea aun más placentera al escuchar la radio o la música del celular (que puede ser conectada por bluetooth).

Aquí voy manejando a toda velocidad; o sea 60 km/h. En todo el trayecto casi no se siente el auto en movimiento, una de las características de los eléctricos.

Mis conclusiones

Me gustó el Ioniq, porque es un auto cómodo, rápido y fácil de manejar hacia adelante y hacia atrás (porque tiene un sensor de distancias y una cámara con proyección de movimiento). Además, tiene todas sus funciones digitalizadas y automatizadas; por ejemplo las luces, que se encienden solas cuando baja la luminosidad… y viceversa.

El panel… una maravilla. Acá indica cómo está la batería en cuanto a carga, el modo de conducción y cuánta autonomía le queda al auto.

Como todo auto eléctrico, casi no se siente cuando está en movimiento, porque ¡no hace combustión interna y, por lo tanto, no hay ruidos del motor! Sólo se nota un poco al acelerar, pero casi nada. Entonces, es muy relajante y placentero.

Finalmente, también anduve un tramo en carretera y sí: ¡tiene una muy buena aceleración en el modo normal! (Que no es el que más ahorra energía eléctrica, pero es el que le otorga mayor potencia). Así que, si bien no llegué los 165 km/h que ofrece como velocidad máxima, me puedo imaginar perfectamente lo poco que se puede demorar en alcanzarla.

Ya. me convencí. Con toda esta experiencia, estoy que me lo compro. Comenzaré a cotizar desde ahora.

Biwil approves! Nos gusta este auto porque es fácil y cómodo para manejar y, además, tiene cero emisión de gases de efecto invernadero. ¡Qué mejor!

[Fotos: Álvaro Araya, hábil reportero de Biwil].

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