Cada vez somos más quienes formamos parte de una gran red de personas conscientes con la forma en que nos movilizamos. Porque creemos que podemos hacerlo sin generar emisiones de CO2 a la atmósfera y sin congestionar una ciudad que cada día tiene más autos.

En otras palabras, para movilizarnos preferimos la bicicleta, el transporte público (Metro o micro), colectivos o, en último caso, el auto… ojalá eléctrico y compartido con más pasajeros, si es que varias personas tienen un trayecto relativamente similar.

Pero de todas las opciones, siempre que podamos vamos a preferir la bicicleta. Si bien sabemos que pueden haber razones entendibles para optar por otro medio de transporte, la ciudad, la sociedad y las autoridades están cada vez más preparadas para propiciar su uso.

Un ejemplo de eso, es la implementación del servicio de bicicletas compartidas, como algunos ya existentes en la ciudad. Pero a partir de ahora la oferta será aún más amplia con la llegada de un nuevo sistema, y Chile tiene el privilegio de ser el primer país en Latinoamérica de conocerlo y usarlo.

Mobike

La instrucción es clara y precisa: escanea y pedalea. ¡Muy sencillo!

El corazón de Mobike está en la bicicleta, pero también tiene un componente digital: una aplicación (app). Éste es uno de los factores diferenciadores respecto de los servicios que ya conocemos, puesto que necesitamos un smartphone para echar a andar la bici.

No es que haya que encenderla, sino más bien abrir un candado que está ajustado en su rueda trasera. Esto se logra una vez que el usuario se registra en la plataforma móvil, lo que permitirá escanear un código QR adosado a la bicicleta, que finalmente la dejará habilitada.

Además de su diseño, destaca porque su transmisión es un eje sin cadena y cuenta con pedaleo asistido; es decir, si bien hay que hacer el ejercicio de traccionar para avanzar, requiere de un esfuerzo menor para que esto ocurra… casi igual que una bici eléctrica.

Las llantas cuentan con aleación de magnesio, que las hace más resistente a los pinchazos. Además, entre la aplicación y unos sensores incorporados a la bicicleta, es posible verificar periódicamente las condiciones en que se encuentra para su uso.

El servicio

Al igual que otras plataformas digitales como Spotify o Netflix, para acceder al servicio de Mobike, es necesario asociar una tarjeta de crédito para completar el registro. Una vez superada esa fase, y con la aplicación descargada en el teléfono (disponible para iOS y Android), ya es posible hacer uso de las bicicletas.

“Nuestro objetivo es conectar a toda la Región Metropolitana y revolucionar el sistema de transporte urbano, promoviendo la vida sana, el cuidado del medio ambiente y la descongestión”, según explicó en un comunicado Leonardo Estrada, country manager de Mobike Chile.

Encontrar puntos como éstos será cada vez más frecuente. Por ahora, sólo están en Las Condes y La Reina.

El plan para lograr ese objetivo es innovador en nuestro país, ya que si bien el servicio cuenta con estaciones donde poder recoger o dejar las bicicletas, el usuario tiene la libertad de estacionarla en cualquier parte de la vía pública, una vez terminado su trayecto.

A través de la app podrá geolocalizar la bicicleta más cercana. O sea, tal como se puede dejar estacionada en cualquier parte, también es posible recoger una en cualquier parte.

Mobike comenzó a operar en Las Condes y La Reina, comunas que por el momento cuentan con estaciones de bicicletas. Sin embargo, la idea de la empresa es poder expandirse para contar con más puntos en todo Santiago, para democratizar aún más su uso. Esperamos que sean bien recibidas y tratadas por los usuarios, porque de ser así, todos ganamos.

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